Misiles antibuque, drones aéreos de propulsión a chorro y drones marítimos ucranianos atacaron durante la noche la base naval rusa de Novorossiysk, en la costa del mar Negro. El presidente de Ucrania, Volodimir Zelensky, calificó la ofensiva como una “operación única” y sostuvo que el objetivo se encuentra a más de 300 kilómetros de la línea del frente.
Según Zelensky, el ataque alcanzó defensas antiaéreas, muelles y otras instalaciones portuarias de la ciudad, ubicada en la región rusa de Krasnodar. El mandatario también difundió un video tomado de redes sociales rusas, en el que se observan destellos anaranjados atribuidos a la defensa antiaérea, haces de luz azul dirigidos contra drones y una nube gris sobre Novorossiysk al amanecer.
El gobernador de Krasnodar, Veniamin Kondratyev, informó que “varios cientos” de drones ucranianos atacaron durante la noche Novorossiysk, Anapa y Gelendzhik, además del distrito de Temryuk. Por su parte, el alcalde de Novorossiysk, Andrei Kravchenko, señaló que la ofensiva provocó daños en cuatro empresas y en más de dos decenas de edificios residenciales.
Zelensky describió a Novorossiysk como “el último gran bastión de la flota rusa en el mar Negro”. La ciudad alberga una importante infraestructura portuaria y naval, aunque el material disponible no aporta precisiones adicionales sobre el alcance total de los daños ni sobre las bajas relacionadas con el ataque.



