En la ciudad de Buenos Aires, un proyecto educativo está revolucionando la forma en que los adolescentes aprenden sobre tecnología y creatividad. TUMO, un centro educativo sin costo, ofrece a jóvenes de entre 12 y 18 años la oportunidad de explorar diversas disciplinas como programación, diseño gráfico, inteligencia artificial, desarrollo de videojuegos y robótica, entre otras. A diferencia de los modelos tradicionales de enseñanza, TUMO permite a los participantes diseñar su propio trayecto educativo, avanzando a su propio ritmo y con la guía de tutores especializados.

Originario de Armenia, TUMO ha encontrado un espacio fértil en Buenos Aires, donde ya opera en dos sedes: el Parque de Innovación, en Núñez, y el Centro Metropolitano de Diseño, en Barracas. Ambas sedes están pensadas para fomentar el aprendizaje activo y colaborativo, sin horarios rígidos ni un currículo estándar. Esta flexibilidad permite que cada alumno pueda elegir hasta tres áreas temáticas y definir el orden en que desea abordarlas, lo que contribuye a un proceso de aprendizaje más significativo y adaptado a sus intereses.

El modelo educativo de TUMO se basa en dos pilares fundamentales: el aprendizaje autodidacta, facilitado a través de una plataforma digital personalizada, y los talleres presenciales, donde especialistas guían a los jóvenes en su desarrollo. Cada curso está estructurado en niveles, sumando un total de ocho sesiones de dos horas cada una. Este enfoque no solo promueve la adquisición de conocimientos técnicos, sino que también busca desarrollar competencias transversales esenciales para el futuro, como el pensamiento crítico y la capacidad de resolución de problemas.

La sede de Núñez, que recientemente fue inaugurada, tiene la capacidad de albergar a 5.000 estudiantes y cuenta con un equipo de 38 líderes de talleres y 44 orientadores de aprendizaje. La inscripción está abierta durante todo el año, y cada mes se liberan nuevas vacantes a través de la página web oficial. En la actualidad, más de 1.700 jóvenes ya se han inscripto en esta primera sede, mientras que en Barracas, más de 1.300 jóvenes están aprovechando la oportunidad de formarse en un entorno innovador.

Un dato relevante es que aproximadamente el 33% de los participantes en TUMO son jóvenes con algún tipo de discapacidad, lo que demuestra el compromiso del centro por ser inclusivo y accesible para todos. Este enfoque inclusivo no solo amplía las oportunidades educativas, sino que también enriquece el entorno de aprendizaje al fomentar la diversidad y la colaboración entre los estudiantes.

El objetivo de TUMO es claro: preparar a los jóvenes para enfrentar los retos del futuro mediante el desarrollo de habilidades creativas y técnicas. Al incentivar el trabajo en equipo y la creatividad, el centro no solo busca dotar a los estudiantes de conocimientos específicos, sino también fortalecer herramientas que serán fundamentales en el ámbito laboral y social. Las áreas más demandadas por los alumnos incluyen programación, diseño gráfico y desarrollo de videojuegos, lo que refleja un interés creciente en las disciplinas tecnológicas.

La nueva sede en el Parque de Innovación, un espacio de 12 hectáreas que reúne universidades, empresas tecnológicas y centros de investigación, proporciona un entorno ideal para la creación y el aprendizaje. Este lugar no solo alberga a TUMO, sino que también cuenta con +54Lab, el primer coworking científico-tecnológico público del país, promoviendo así la interacción y el intercambio de ideas entre jóvenes innovadores y profesionales del sector. Con esta iniciativa, TUMO se posiciona como un referente en la educación tecnológica, ofreciendo a los jóvenes un espacio donde puedan desarrollar su potencial creativo y profesional.