El inicio de 2026 trajo consigo una notable caída en las acciones del sector de software en Wall Street, rompiendo con el optimismo que había caracterizado a los gigantes tecnológicos en meses anteriores.
La principal preocupación detrás de esta corrección en el mercado está relacionada con la inteligencia artificial (IA). Si bien se reconoce su capacidad para revolucionar diversas industrias, también persiste el temor de que esta tecnología pueda dejar obsoletos a los desarrolladores de software más importantes del sector.
Expertos en finanzas están divididos: algunos consideran que esta brusca caída representa un riesgo sistémico para las empresas, mientras que otros la ven como una oportunidad única para invertir en acciones de líderes del mercado a precios considerablemente reducidos. El índice S&P Software & Services ha registrado una disminución cercana al 20% en lo que va del año, afectando a grandes nombres como Microsoft, Oracle y Salesforce, cuyas acciones han caído drásticamente desde sus máximos históricos.



