El presidente de Bolivia, Rodrigo Paz, respaldó este lunes a José Armando Urioste como fiscal general del Estado interino, luego de su designación por parte de la Asamblea Legislativa. Durante el acto de asunción, planteó cuatro desafíos para el Ministerio Público: recuperar la institucionalidad y la credibilidad, garantizar su independencia y avanzar en su transformación.
Paz remarcó la necesidad de contar con una Fiscalía que actúe conforme a la ley y al servicio de la ciudadanía, sin responder a intereses políticos, económicos o criminales. El vicepresidente Edmand Lara fue quien tomó juramento a Urioste y le pidió avanzar en la limpieza de la corrupción dentro de la institución.
Lara también reclamó recuperar la confianza en una Fiscalía cuestionada por denuncias de extorsión y corrupción. La situación se agravó con la detención del exfiscal general Róger Mariaca, acusado de mantener presuntos vínculos con el narcotráfico.
Durante su discurso, el vicepresidente insistió en la necesidad de combatir la corrupción y fortalecer la independencia institucional. “Su función, su misión, es actuar con responsabilidad, sobre todo con transparencia, respetando la Constitución, respetando la ley, el debido proceso, la presunción de inocencia”, afirmó.
Urioste sostuvo que recibió un Ministerio Público afectado por “la extorsión, la persecución y la falta de institucionalidad”. Además, anticipó que durante los 90 días de su gestión buscará “destapar la olla” para identificar las irregularidades existentes dentro de la institución.



