El incendio forestal declarado en La Mierla, Guadalajara, dejó hasta este sábado unas 9.000 hectáreas quemadas, 700 personas afectadas y 16 localidades evacuadas. Además, una población permanece confinada. El fuego avanzó en condiciones extremas, con ráfagas de viento superiores a los 40 kilómetros por hora y dificultades para intervenir sobre la cabeza del incendio.
El viceconsejero de Medio Ambiente, José Almodóvar, y el director técnico de la emergencia, Luis Escudero, informaron sobre la evolución del operativo desde el puesto de mando instalado en Tamajón. Según explicaron, los equipos lograron contener los flancos del incendio y aguardaban un cambio en la dirección del viento, previsto para después de las 21, que permitiría trabajar durante la noche sobre la cabeza del fuego.
En el perímetro participan 350 bomberos forestales, cerca de 25 medios aéreos y entre 48 y 50 unidades terrestres. También colaboran efectivos del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, la Unidad Militar de Emergencias, el servicio 112 de la Comunidad de Madrid y medios de Castilla y León.
Durante la tarde del sábado se sumaron a las localidades evacuadas Bustares, Villares de Jadraque y Veguillas. De manera preliminar, la investigación considera que el incendio pudo haberse iniciado durante tareas agrícolas, aunque las causas todavía no fueron determinadas y continúan bajo análisis.



