En una insólita secuencia digna de una película de acción, un intento de evasión policial terminó con un hombre sumergido en un arroyo del barrio Villa Lugano, en la Ciudad de Buenos Aires. El hecho ocurrió el 30 de mayo alrededor de las 17 horas, cuando un operativo de rutina llevado a cabo por la División Patrulla Control de Accesos Sur se tornó en un episodio inesperado. Martín Enrique Peñaloza, un hombre de 33 años oriundo de la provincia de Jujuy, fue sorprendido al tratar de eludir un control de seguridad mientras transportaba una cantidad considerable de dinero en efectivo que no pudo justificar.
Los acontecimientos se desencadenaron cuando los agentes detuvieron un Renault Logan gris, un vehículo que figuraba en una aplicación de movilidad. A bordo del automóvil se encontraban el conductor y Peñaloza, quien viajaba como pasajero. Al percatarse de la presencia policial, el hombre comenzó a mostrar un comportamiento nervioso, lo que despertó las sospechas de los uniformados. A pesar de la solicitud de identificación por parte de la policía, Peñaloza optó por descender del vehículo y escapar a pie, dirigiéndose hacia la avenida 27 de Febrero, en dirección al Puente La Noria.
Durante la fuga, el sospechoso ingresó a la Reserva Ecológica y se arrojó al arroyo Cildañez desde una altura considerable de ocho metros. Aunque logró nadar algunos metros, la situación se tornó crítica cuando comenzó a tener dificultades para mantenerse a flote. En un momento de desesperación, se escuchó a un agente en el lugar advirtiendo que el hombre se estaba ahogando y que no podía hacer pie, lo que generó una rápida respuesta por parte de los efectivos presentes.
Finalmente, gracias a la intervención de personal de la reserva, Peñaloza fue rescatado del agua y trasladado a la orilla, donde fue detenido de inmediato. La policía, tras recuperar su mochila roja, descubrió en su interior una sorprendente suma de dinero: 16.000 dólares y 2.991.000 pesos argentinos, además de un cuaderno con anotaciones que aún no han sido esclarecidas. Esta situación ha dejado a las autoridades con muchas preguntas sobre el origen de esos fondos y la intención del sospechoso al intentar evadir el control.
La causa está siendo investigada por la Unidad Fiscal Sur, bajo la dirección del fiscal Gastón Favier, quien ha ordenado la detención de Peñaloza por desobediencia y ha dispuesto el secuestro del dinero y el cuaderno encontrados en su poder. Mientras tanto, el conductor del Renault Logan fue notificado como testigo del incidente, lo que sugiere que la investigación podría extenderse para determinar si existe alguna complicidad o conocimiento previo por parte de este último sobre las acciones de Peñaloza.
Este suceso pone de relieve no solo la audacia de quienes intentan evadir la ley, sino también las complejidades que enfrentan las fuerzas de seguridad en su labor diaria. La situación ocurrida en Villa Lugano es un recordatorio de que, pese a los esfuerzos realizados por las autoridades, siempre hay quienes intentan burlar la justicia, lo que complica aún más la tarea de mantener el orden y la seguridad en la ciudad.



