Un tornado de gran magnitud recorrió la ciudad de Enid, ubicada en el norte de Oklahoma, en la noche del jueves, ocasionando heridas a al menos diez personas y destruyendo numerosas viviendas. El fenómeno meteorológico, que se mantuvo activo durante aproximadamente 40 minutos, también obligó a cerrar indefinidamente la Base Aérea Vance, una instalación militar de la Fuerza Aérea de Estados Unidos. A pesar de la magnitud del desastre, no se reportaron víctimas fatales, según la información proporcionada por el Servicio Meteorológico Nacional (NWS) alrededor de las 20:21, hora local.
Las autoridades emitieron una alerta de emergencia, el nivel más alto de advertencia, instando a los residentes a tomar precauciones extremas. En su comunicación, el NWS advirtió que la situación era potencialmente mortal. Durante el paso del tornado, se registraron fuertes vientos que levantaron escombros, destruyeron casas móviles y causaron daños significativos en viviendas, comercios y vehículos de la zona.
El tornado inició su trayectoria al sur de Enid, una ciudad que cuenta con cerca de 50.000 habitantes y se encuentra a aproximadamente 145 kilómetros al norte de Oklahoma City. Se desplazó hacia el este a una velocidad de aproximadamente 32 km/h (20 mph), arrasando el vecindario de Gray Ridge, donde varias residencias quedaron completamente aplastadas y los escombros se esparcieron por las calles. Además, el fenómeno meteorológico afectó el aeropuerto regional Woodring y causó estragos en varias universidades locales, como informó la emisora pública regional KGOU.
En cuanto a la Base Aérea Vance, aunque sufrió daños menores, como cercas derribadas y carteles caídos, no se reportaron incidentes graves en los aviones ni en los edificios. Todo el personal se encuentra a salvo. Sin embargo, la base decidió cerrar sus puertas “hasta nuevo aviso” debido a los trabajos de restablecimiento de servicios esenciales de agua y electricidad, pidiendo a su personal que se mantenga en casa, a excepción de aquellos con funciones críticas.
Un responsable de gestión de emergencias del condado comunicó a la estación local KOCO que entre diez y once individuos presentaron heridas leves. Las operaciones de búsqueda y rescate en el área de Gray Ridge concluyeron sin noticias de víctimas fatales, aunque la portavoz de la policía de Enid, Cass Rains, mencionó que hubo informes iniciales de personas atrapadas bajo los escombros de sus viviendas. Los equipos de rescate se movilizaron durante toda la noche para evaluar la situación de los vecinos afectados.
La ciudad de Enid hizo un llamado a los residentes para que eviten la zona de Gray Ridge, con el objetivo de no obstaculizar el acceso de los equipos de emergencia y las cuadrillas de servicios públicos. Por su parte, la iglesia Oakwood Christian Church se ofreció como refugio para los damnificados, según reportó la filial local de KWTV, medio afiliado a CBS en Oklahoma City.
El meteorólogo jefe de KOCO, Damon Lane, describió el evento como “el peor escenario posible” y señaló que este tornado fue uno de los más intensos que ha afectado la región en mucho tiempo, destacando la “enorme cantidad de escombros” que generó. Aunque cazadores de tormentas especularon con una posible clasificación EF5, las autoridades aún no han confirmado oficialmente ninguna categoría del tornado. La comunidad de Enid ahora enfrenta un proceso arduo de recuperación y reconstrucción, mientras se evalúan los daños y se brinda apoyo a quienes han perdido sus hogares.



