Una investigación realizada por personal del Instituto de Astrofísica de Canarias (IAC) cuestiona la idea de que las galaxias crecen de manera lenta y constante. El trabajo plantea, en cambio, que también pueden atravesar etapas de expansión más acelerada, a partir de los datos obtenidos por el nuevo Transient Survey Telescope (TST), instalado en el Observatorio del Teide.
Las observaciones permitieron identificar un enorme disco de estrellas jóvenes en las regiones externas de Messier 74 (M74), una de las galaxias espirales más estudiadas del cielo. Esa estructura, extremadamente tenue y azul, habría extendido el tamaño conocido de la galaxia hasta casi 100.000 años luz desde su centro en menos de mil millones de años, un lapso breve en términos astronómicos.
“Encontramos que M74 tiene un disco exterior extremadamente tenue y azul que nadie había visto antes, a pesar de que esta galaxia lleva décadas siendo observada”, explicó Ignacio Ruiz, investigador del IAC y primer autor del estudio. El científico destacó además la velocidad del proceso: “En menos de mil millones de años, ha surgido un nuevo disco de estrellas que extiende la galaxia hasta casi 100 mil años luz de su centro, el doble de lo que conocíamos”.
Hasta ahora, las imágenes convencionales de M74 mostraban un disco estelar de unos 45.000 años luz de radio, una dimensión comparable con la de la Vía Láctea. Las nuevas imágenes, aproximadamente diez veces más profundas que las de los grandes catálogos conocidos desde hace décadas, como el Sloan Digital Sky Survey (SDSS), revelaron una estructura exterior que no había sido registrada en esas observaciones.



