En el contexto actual de México, los bloqueos en las carreteras han suscitado un fuerte rechazo por parte de la Cámara Nacional del Autotransporte de Carga (Canacar). Su presidente, Augusto Ramos Melo, expresó este lunes su preocupación por las consecuencias que estas acciones generan tanto para los transportistas como para la movilidad de mercancías en el país. Durante una conferencia de prensa, Ramos Melo subrayó cómo estas manifestaciones no solo afectan a los operadores de transporte, sino que también exponen a las unidades y a las cargas a situaciones de riesgo.

El dirigente de Canacar enfatizó que, aunque entiende las problemáticas que motivan las protestas, considera que el cierre de carreteras no es el camino adecuado para abordar las demandas del sector. "Afectar nuestras propias rutas solo agrava la situación de los transportistas, limita la circulación de productos y perjudica a la ciudadanía en general", afirmó. Esta postura refleja una preocupación compartida por muchos en la industria, quienes ven en el diálogo constructivo y en la negociación la clave para resolver los conflictos.

Ramos Melo también destacó que, a pesar de los bloqueos, existió un intento previo de establecer un diálogo con los líderes de las manifestaciones a través del Consejo Coordinador Empresarial y otras organizaciones del sector. Sin embargo, esa propuesta no fue aceptada, lo que llevó a una escalada de las tensiones en las carreteras. A pesar de este revés, el presidente de Canacar aseguró que la disposición para el diálogo sigue vigente, enfatizando que es fundamental abordar estos temas en mesas de trabajo, donde se puedan presentar datos y realizar seguimientos continuos.

El impacto económico de los bloqueos es otro aspecto que preocupa a la Cámara. Aunque aún no se dispone de cifras exactas sobre las pérdidas ocasionadas por estos bloqueos, Ramos Melo mencionó que la Confederación de Cámaras Nacionales de Comercio, Servicios y Turismo ha estimado que pueden alcanzar entre 450 y 900 millones de pesos, equivalentes a entre 25 y 50 millones de dólares. Esta variabilidad en las pérdidas puede ir desde el incremento de costos de fletes hasta el deterioro de productos perecederos que podrían volverse inutilizables.

Además, el presidente de Canacar advirtió sobre la vulnerabilidad que estos bloqueos generan para los operadores y las mercancías, que se ven expuestas a robos y otro tipo de delitos. La afectación al comercio podría incluso derivar en paros en plantas y complicaciones en puertos, lo que se traduce en un impacto aún más amplio en la economía nacional. Por esta razón, Canacar se ha comprometido a realizar un seguimiento minucioso del impacto de los bloqueos a nivel nacional, evaluando tramo por tramo una vez que concluyan las manifestaciones.

En relación a los bloqueos, se reportaron incidencias mínimas en diferentes puntos del país, confirmando que las obstrucciones se limitaron a la autopista México-Toluca y a algunas vías en los estados de Chihuahua, Veracruz y Michoacán. A pesar de la situación, Ramos Melo aseguró que se priorizó el tránsito de mercancías, lo que sugiere un esfuerzo por minimizar el impacto en la cadena de suministro. Finalmente, reiteró la intención de Canacar de acudir a las autoridades para mantener un canal de diálogo y buscar la integración de los inconformes en mesas de trabajo permanentes, con el objetivo de encontrar soluciones sostenibles a las problemáticas del sector.