La provincia de Chubut se encuentra conmocionada tras el fallecimiento de una adolescente de 15 años a causa del hantavirus. La joven, que estaba internada en el Hospital Zonal de Esquel, había sido identificada como contacto estrecho en un brote que se había declarado en la comuna rural de Cerro Centinela hace aproximadamente un mes. Este incidente resalta la gravedad de la situación sanitaria en esa región, donde se han registrado varios casos de esta enfermedad viral.
La Secretaría de Salud de Chubut ha confirmado que el caso de la adolescente formaba parte de un clúster familiar que ya contaba con dos diagnósticos previos de hantavirus. Desde el inicio de la emergencia, la joven estuvo en aislamiento, y no se registraron nuevos contactos estrechos externos desde la aparición de los primeros infectados. El brote fue notificado oficialmente el 2 de marzo, cuando se detectó el contagio en una mujer de 57 años en la misma localidad, lo que llevó a un despliegue inmediato de recursos por parte de las autoridades sanitarias.
Los equipos de salud de la provincia han estado trabajando incansablemente en la vigilancia epidemiológica y el control del brote. Según un comunicado de la Secretaría de Salud, se activaron los protocolos necesarios para garantizar una respuesta rápida y coordinada a la crisis. La subsecretaria de Salud Pública, Anabel Peña, destacó que se ha estado realizando un seguimiento activo de todos los contactos cercanos, lo que es crucial para contener la propagación del virus.
Peña también hizo hincapié en la importancia de que quienes han estado en contacto con casos positivos sigan las indicaciones de los profesionales de la salud. En sus declaraciones, subrayó que esta colaboración es esencial para el éxito de las medidas de vigilancia epidemiológica. La funcionaria aseguró que el sistema de salud local permanece en alerta y que se han intensificado los operativos preventivos en Cerro Centinela y Esquel desde que se detectó el brote.
Este trágico suceso se suma a otras muertes recientes en el país por hantavirus, lo que ha generado preocupación entre las autoridades sanitarias. En enero, se registró el fallecimiento de una mujer de 35 años en la zona rural de Arrecifes, Buenos Aires. Este caso representó el primer deceso en esa localidad y el quinto por hantavirus en la provincia en el último mes, lo que indica un aumento alarmante en la mortalidad asociada a esta enfermedad.
En total, la mortalidad por hantavirus ha mostrado un incremento significativo en el país durante la temporada 2025, con una tasa de letalidad que alcanza el 33,6%. Según el Ministerio de Salud de la Nación y el Boletín Epidemiológico Nacional, el año pasado se reportaron 28 muertes entre 86 casos confirmados, cifras que superan los promedios históricos de años anteriores. Este aumento en los casos y las muertes por hantavirus subraya la necesidad de seguir adoptando medidas preventivas y de concientización en la población, para así mitigar el impacto de esta enfermedad.
La situación actual exige un compromiso conjunto, no solo de las autoridades sanitarias, sino también de la comunidad en general. Es fundamental que se mantenga la comunicación entre los profesionales de la salud y la población, para asegurar que todos estén debidamente informados sobre las medidas de prevención y los síntomas de la enfermedad. La educación y la información son herramientas clave en la lucha contra el hantavirus y otras enfermedades transmisibles en el país.



