La vida de Manuel López, un joven de 30 años con aspiraciones de ser músico, se apagó trágicamente en la medianoche del 26 de mayo de 2024. Su padre, Osvaldo López, recuerda con dolor cómo su hijo trabajaba arduamente como repartidor en moto, un esfuerzo que se vio interrumpido por un ataque brutal de una banda de delincuentes. En un intento de robo, cuatro individuos le dispararon mientras se encontraba frente a una pizzería en Castro y Campo de Mayo, en Martín Coronado, Tres de Febrero. A pesar de ser trasladado rápidamente al hospital, Manuel no sobrevivió a las heridas.
La madre de Manuel, Liliana Ledesma, expresa su profundo desconsuelo al perder a su hijo, quien tenía muchos sueños por cumplir. "Mi hijo no vuelve, ellos eligieron por él", declara, haciendo hincapié en la necesidad de justicia para que los responsables enfrenten las consecuencias de sus actos. La historia de Manuel es un triste reflejo de la creciente inseguridad que afecta a los trabajadores de delivery y a la comunidad en general, expuestos a la violencia de grupos delictivos.
La investigación policial logró identificar a los sospechosos gracias a testimonios y grabaciones de cámaras de seguridad. Entre los detenidos se encuentran Gastón Alexis Núñez, quien ya tenía antecedentes penales, y otros tres jóvenes, uno de ellos menor de edad. La evidencia recolectada en los allanamientos, como teléfonos celulares y la moto robada, ha sido crucial para esclarecer los hechos. La madre de Manuel clama por un cambio en la sociedad y por un sistema que brinde protección a los ciudadanos, para que tragedias como la de su hijo no se repitan.



