Leandro Alegre, un joven de 27 años oriundo de Santa Elena, Entre Ríos, perdió la vida tras ser alcanzado por un disparo en la cabeza durante una cacería de jabalíes en la isla El Damasio, ubicada en la provincia de Santa Fe, frente a la localidad de La Paz. El trágico incidente ocurrió en la noche del lunes, y su cuerpo fue trasladado a la costa por sus cuatro compañeros de caza en una canoa, donde luego intervinieron las autoridades de la Prefectura Naval Argentina.
De acuerdo con los relatos de los testigos, el grupo de cinco cazadores se encontraba en plena actividad cinegética cuando, en un desafortunado giro de los acontecimientos, un disparo de escopeta, aparentemente accidental, impactó en la cabeza de Alegre. El joven estaba agachado en el momento del incidente, lo que aumentó la confusión sobre las circunstancias que rodearon el disparo. La situación se tornó crítica y los cuatro sobrevivientes tuvieron que cargar el cuerpo durante varias horas, primero a pie por la isla y luego en una canoa, hasta alcanzar la costa de Santa Elena alrededor de las 22:30 del lunes.
El jefe de la Prefectura local fue quien alertó a la policía que realizaba recorridos en la costa de La Paz. Ante la gravedad del caso, los efectivos de la Prefectura tomaron el control de la embarcación que transportaba el cuerpo de Alegre. Los cuatro compañeros de caza, todos originarios de Santa Elena, fueron retenidos en la sede de la Prefectura a la espera de las instrucciones de la Justicia de Santa Fe, dado que el suceso ocurrió en la jurisdicción de Helvecia, en el departamento Garay.
El fiscal en funciones de La Paz, Facundo Barbosa, notificó a las autoridades santafesinas debido a que el incidente ocurrió fuera de su jurisdicción. En este contexto, la fiscal del departamento Garay, María del Rosario Haeffeli, ordenó que se realizara una autopsia al cuerpo del joven, que fue trasladado inicialmente al Hospital de Santa Elena. Según fuentes del Ministerio Público de la Acusación de Santa Fe, dicha autopsia se llevará a cabo en la Morgue de Oro Verde, siguiendo un exhorto que será emitido por la Justicia santafesina hacia sus pares de La Paz.
En la mañana del martes, alrededor de las 9:30, una comitiva de la Policía de Investigaciones (PDI) de Santa Fe llegó a Santa Elena para iniciar las pericias que fueron ordenadas por la Justicia provincial. Los investigadores trabajaron tanto en el cuerpo de la víctima como en la canoa utilizada para el traslado, mientras que los cuatro acompañantes de Alegre prestaron declaración ante las autoridades en la sede de la Prefectura, donde habían estado retenidos desde la noche del lunes.
La investigación se centra en esclarecer las circunstancias y los detalles que rodean la muerte violenta de Leandro Alegre, un hecho que ha conmocionado a la comunidad local y que pone de manifiesto los riesgos asociados a la caza. Este tipo de trágicos accidentes no son nuevos en el ámbito cinegético; de hecho, en mayo del año pasado, un hombre falleció en un incidente similar en Aguará Grande, Santa Fe, cuando un cazador lo confundió con un jabalí, subrayando la importancia de una caza responsable y segura.
Este incidente no solo plantea interrogantes sobre la seguridad en las actividades de caza, sino que también genera un debate sobre la regulación de estas prácticas en el país. La comunidad espera respuestas rápidas y claras de las autoridades competentes para entender cómo un momento de esparcimiento se transformó en una tragedia, y para prevenir que situaciones similares se repitan en el futuro.



