El paso de tornados en el medio oeste y el sur de Estados Unidos dejó un saldo trágico de al menos seis personas fallecidas y extensos daños en varias comunidades. Este fenómeno meteorológico, que se registró el viernes, arrasó viviendas, provocó la caída de árboles y generó cortes en el suministro eléctrico, marcando el inicio de una temporada que podría traer más eventos climáticos extremos.

Según informes de las autoridades locales, se activaron operativos de emergencia para atender la situación en las áreas más afectadas. Más de 25 millones de personas, desde Texas hasta Wisconsin, se encuentran bajo alerta por la posibilidad de nuevas tormentas severas, con temperaturas inusualmente elevadas pronosticadas para el fin de semana en el sur del país.

En Michigan, donde normalmente se reportan menos de 15 tornados al año, se confirmó la presencia de al menos uno en la zona de Union City, a unos 160 kilómetros de Detroit. Las autoridades del condado de Branch informaron sobre tres muertes y numerosos heridos, mientras que en Oklahoma, un tornado en el condado de Okmulgee dejó una franja de destrucción de casi 6,5 kilómetros. Los servicios de emergencia están trabajando para despejar caminos y brindar asistencia a los damnificados.