Las recientes tormentas que azotaron Los Ángeles han dejado su marca en las principales vías de la ciudad. Autopistas como la 110 Norte y la 10 Este se vieron severamente afectadas por inundaciones, lo que llevó a los conductores a buscar rutas alternativas y generó congestión en el tráfico. Este fenómeno climático pone de manifiesto cómo las lluvias intensas pueden alterar la rutina urbana y el funcionamiento de la infraestructura vial de la metrópoli.

Paralelamente, mientras los residentes de Los Ángeles lidian con las complicaciones que traen las lluvias, otras localidades del sur de California están experimentando un notable impulso económico. A aproximadamente 130 kilómetros al este del centro de la ciudad, la aldea de Wrightwood y el Mountain High Resort han visto un aumento significativo en su actividad, gracias a las abundantes nevadas en la cordillera de San Bernardino. Según datos del Servicio Meteorológico Nacional, en los últimos cinco días se registraron entre 71 y 96 centímetros de nieve en Mountain High, superando así la acumulación de toda la temporada anterior.

Esta excepcional cantidad de nieve ha permitido la apertura completa de las instalaciones del resort, que cuenta con 59 pistas y 14 remontes, y ha atraído a miles de visitantes en un corto período. John McColly, vicepresidente de ventas y marketing de Mountain High, comentó sobre la importancia de esta temporada para la economía local, destacando que la cantidad de empleados puede variar entre 200 y 800, dependiendo de la acumulación de nieve. La llegada de turistas también impacta positivamente a los pequeños comercios y restaurantes de Wrightwood, creando un efecto positivo en la comunidad.