El Ministerio de Salud de Tierra del Fuego emitió un comunicado este domingo, asegurando que no se han reportado casos de hantavirus en la provincia, a raíz del brote detectado en el crucero MV Hondius. Este barco, que partió desde Ushuaia, ha sido escenario de un trágico suceso que ha dejado al menos tres muertes, incluyendo un caso confirmado de hantavirus durante su reciente expedición a la Antártida.

El MV Hondius, con aproximadamente 170 turistas y 70 miembros de la tripulación a bordo, se encontraba en ruta hacia Cabo Verde, en la región noroeste de África, cuando comenzaron a registrarse los primeros síntomas entre los pasajeros. Ante esta situación, el Ministerio de Salud provincial subrayó que hasta la fecha no existen registros de hantavirosis en Tierra del Fuego desde que se lleva un control epidemiológico, lo que sugiere que la enfermedad no ha tenido presencia en la región.

La administración de Tierra del Fuego también indicó que no ha recibido información oficial ni extraoficial del Ministerio de Salud de la Nación respecto al brote en el crucero. Esta falta de comunicación ha generado incertidumbre, ya que las autoridades provinciales no conocen la identidad de los afectados, lo que limita las posibilidades de rastrear contactos y evaluar la situación sanitaria local. La escasa información disponible complica la labor de investigación epidemiológica necesaria para prevenir futuros contagios.

En el contexto nacional, se han notificado 32 casos de hantavirosis en el país desde enero de 2026 hasta la semana epidemiológica actual, con la mayoría de los casos reportados en Buenos Aires y Salta. Tierra del Fuego, en cambio, no ha registrado ningún contagio. La principal fuente del virus en la Patagonia es el ratón colilargo, conocido científicamente como Oligoryzomys longicaudatus, aunque en la literatura científica se menciona la existencia de una subespecie en la región. Sin embargo, la capacidad de esta subespecie como reservorio del virus aún no ha sido completamente determinada.

El brote en el MV Hondius se inició con el fallecimiento de un hombre de 70 años que presentó síntomas durante el viaje. Su cuerpo fue desembarcado en la isla de Santa Elena, un territorio británico en el Atlántico Sur. Su esposa, de 69 años, también mostró signos de enfermedad y fue evacuada en estado crítico a Sudáfrica, donde lamentablemente falleció en un hospital en Johannesburgo. Aunque se ha mencionado que ambos eran de nacionalidad neerlandesa, esta información aún no ha sido confirmada por las autoridades.

Además, se reportó que otro pasajero, un británico de 69 años, fue trasladado a Sudáfrica y permanece en terapia intensiva. La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha informado que, entre los seis pasajeros afectados, uno ha dado positivo por hantavirus, mientras que los otros cinco están bajo observación por sospecha de contagio.

Este incidente pone de manifiesto la importancia de mantener una vigilancia epidemiológica constante, especialmente en áreas donde el hantavirus puede ser endémico. La falta de casos reportados en Tierra del Fuego, a pesar de la proximidad de la región con los focos de la enfermedad, sugiere que las medidas de prevención implementadas han sido efectivas, aunque la situación actual requiere un monitoreo continuo para asegurar la salud pública y evitar futuros brotes.