Este lunes, los alrededores de la Casa de Gobierno de Jujuy se convirtieron en el escenario de una manifestación que involucró a efectivos policiales y sus familiares, quienes se congregaron en Plaza Belgrano. La protesta surge en el contexto de un conflicto salarial que se ha intensificado en las últimas semanas, en reacción a un acuerdo que la administración provincial había anunciado en respuesta a sus demandas.

Lo que comenzó como una manifestación pacífica a primeras horas de la tarde, se tornó en un episodio de violencia durante la noche. Los manifestantes, que portaban carteles y algunos cubrían parte de sus rostros, comenzaron a arrojar pirotecnia hacia el edificio gubernamental, lo que llevó a la Policía a establecer un cordón de seguridad y a desplegar la infantería en la calle Sarmiento.

Los familiares de los policías expresaron su descontento con el acuerdo alcanzado, argumentando que este no satisface sus demandas, especialmente el reclamo de un aumento salarial del 50 por ciento. A lo largo de la movilización, algunos intentaron derribar las rejas del portón de acceso, aumentando la tensión, aunque no se registraron enfrentamientos directos con las fuerzas del orden. Un representante del Servicio Penitenciario aseguró que se habían abordado todos los puntos de reclamo, lo que provocó la ira de los manifestantes y llevó a la escalada de la situación.