La mitad norte de Taiwán se encuentra en estado de alerta este viernes debido a la inminente llegada del tifón Bavi, que ha llevado a la suspensión de actividades educativas y laborales en diversas localidades. A pesar de que el tifón ha experimentado una disminución en su intensidad, las autoridades han advertido sobre la posibilidad de lluvias torrenciales que podrían alcanzar hasta 900 milímetros en las zonas montañosas de la isla, lo que representa un riesgo considerable para la población y la infraestructura local.

Un total de 12 regiones, entre las que se incluyen el archipiélago de Matsu y la capital Taipéi, han decidido cerrar escuelas y oficinas para garantizar la seguridad de los ciudadanos. Además, como medida preventiva, cerca de mil residentes del condado de Hualien han sido evacuados ante la amenaza de inundaciones y deslizamientos de tierra. La Agencia Meteorológica Central (CWA) de Taiwán ha emitido alertas para varias zonas del norte y del este de la isla, intensificando las recomendaciones de precaución para la población.

A las 09:15 de la mañana, hora local, el tifón se encontraba a aproximadamente 685 kilómetros al este del cabo Eluanbi, desplazándose hacia el noroeste a una velocidad de 25 km/h. Bavi, que posee un radio de acción cercano a los 400 kilómetros, presenta vientos sostenidos que alcanzan los 162 km/h, con ráfagas que podrían llegar a los 198 km/h. Esta combinación de factores climáticos genera una gran preocupación entre los expertos meteorológicos, quienes prevén que las condiciones climáticas adversas comenzarán a sentirse con mayor fuerza a partir de esta tarde.

El meteorólogo Lin Po-dong, de la CWA, indicó en una conferencia de prensa que las lluvias comenzarán a intensificarse especialmente en las zonas montañosas del norte y del centro-sur de Taiwán, con un impacto significativo previsto para la noche del viernes y el sábado. Aunque Bavi se debilitó tras tocar tierra el 6 de julio en Rota, una isla en el territorio de las Islas Marianas del Norte, su acercamiento a Taiwán sigue representando un riesgo considerable para la seguridad pública.

Las aerolíneas que operan en la isla han respondido a la situación cancelando numerosos vuelos, tanto domésticos como internacionales, programados para este viernes y sábado. Asimismo, la Bolsa de Valores de Taiwán permanecerá cerrada durante toda la jornada, lo que refleja la seriedad de la situación y su impacto en la actividad económica. La CWA ha instado a la población a tomar precauciones adicionales y a seguir de cerca las actualizaciones meteorológicas.

Bavi está previsto que pase por el archipiélago japonés de Yaeyama y el noreste de Taiwán durante la noche del viernes y la tarde del sábado, antes de dirigirse a la costa sureste de China. Las autoridades japonesas han emitido advertencias para que la población local esté alerta ante la posibilidad de oleajes intensos, lluvias torrenciales y deslizamientos de tierra. Los tifones son fenómenos climáticos que afectan recurrentemente esta región durante los meses de verano y otoño, y representan un desafío constante para la infraestructura y la seguridad de las comunidades locales.