En una reciente actualización sobre el impacto del tifón Bavi, las autoridades de Taiwán han decidido reducir el nivel de emergencia tras el paso del fenómeno meteorológico por la isla. Esta decisión se produce después de que el tifón, ahora debilitado, se alejara de la costa taiwanesa, aunque ha dejado a su paso un saldo de 134 heridos, más de 3.000 incidentes relacionados con su paso y daños significativos en la infraestructura básica del país.
El Centro Central de Respuesta a Desastres, encargado de evaluar la situación después de emergencias, reportó que Bavi, ya catalogado como un tifón leve, provocó un total de 3.004 incidentes en el territorio taiwanés. La mayoría de estos eventos fueron caídas de árboles, daños a infraestructuras y otros problemas que continúan complicando la vida cotidiana de los ciudadanos. A pesar de que no se han registrado muertes, el número de heridos ha aumentado, lo que genera preocupación por la seguridad pública y la preparación ante desastres.
Las autoridades locales informaron que más de 15.000 personas fueron evacuadas de sus hogares como medida de precaución ante el avance del tifón. Hasta la mañana del domingo, 76 refugios permanecían abiertos en once ciudades y condados, brindando asistencia a 1.628 personas que buscan protección temporal de las inclemencias del tiempo. Esta situación refleja la importancia de la coordinación y preparación de los servicios de emergencia en la isla, que han trabajado incansablemente para garantizar la seguridad de los ciudadanos.
En cuanto a los servicios básicos, el panorama sigue siendo complicado. Más de 4.000 hogares continúan sin acceso a agua potable, y las autoridades estiman que los trabajos de restauración se llevarán a cabo a lo largo del domingo. Por otro lado, la red eléctrica ha sufrido cortes que afectaron a 247.558 hogares, de los cuales 3.273 todavía no han recuperado el suministro. La compañía eléctrica local está trabajando para resolver los problemas, aunque las condiciones de las carreteras en ciertas áreas están dificultando las reparaciones.
El transporte en la isla también ha sido impactado. Las autoridades han implementado cortes preventivos y restricciones en varias carreteras, aunque algunas de ellas han comenzado a reabrirse a medida que las condiciones mejoran. En el ámbito marítimo, se suspendieron 22 trayectos internacionales y 79 internos, lo que ha limitado significativamente la conectividad de Taiwán con otros destinos. En el sector aéreo, de los 972 vuelos internacionales que estaban programados, 73 fueron cancelados y 10 experimentaron retrasos.
Finalmente, Bavi tocó tierra entre la noche del sábado y la madrugada del domingo en la región costera de Zhejiang, en el este de China, donde rápidamente se debilitó mientras avanzaba hacia el interior del país. Este tifón, aunque ha disminuido en intensidad, aún provoca lluvias torrenciales en diversas provincias de China, lo que podría llevar a más complicaciones en la región. La situación evidencia la necesidad de una planificación y respuesta adecuadas ante fenómenos climáticos extremos que afectan tanto a Taiwán como a las zonas adyacentes en el continente asiático.



