La Paz, 10 de julio.- En un esfuerzo por fortalecer la capacidad de respuesta ante posibles emergencias, diferentes organismos del ámbito aeronáutico en Bolivia llevaron a cabo un simulacro de accidente aéreo en el aeropuerto El Trompillo, ubicado en la región de Santa Cruz, la más densamente poblada del país. Este ejercicio, que tuvo lugar el pasado viernes, reunió a aproximadamente 500 participantes, incluyendo personal de emergencia, equipos médicos y autoridades locales, quienes trabajaron en conjunto para evaluar la efectividad de los protocolos establecidos en situaciones de crisis.
El director de Navegación Aérea y Aeropuertos Bolivianos (Naabol), Jaime Machicado, destacó la importancia de este tipo de ejercicios, afirmando que permiten observar la capacidad de respuesta a emergencias en los aeropuertos del país. “Es fundamental contar con el equipo y el personal adecuado para afrontar cualquier tipo de incidente en El Trompillo”, señaló Machicado, enfatizando la necesidad de preparación ante situaciones adversas que puedan poner en riesgo la seguridad de los pasajeros y del personal del aeropuerto.
El Trompillo, que sirvió como principal aeropuerto de Santa Cruz hasta 1983, ha visto su función reducida tras la inauguración del Aeropuerto Internacional Viru Viru, el cual actualmente lidera en tráfico aéreo y operaciones. En la actualidad, El Trompillo se utiliza principalmente para vuelos de avionetas que brindan servicios de taxi aéreo a regiones de difícil acceso, lo que subraya la relevancia de mantener operativos sus protocolos de emergencia.
Durante el simulacro, se simuló un accidente de aeronave, lo que permitió a los equipos de emergencia practicar acciones cruciales como el control de incendios, la evacuación de heridos, y la identificación de potenciales víctimas fatales. Para llevar a cabo estas tareas, se dispusieron ambulancias en las cercanías del aeropuerto, con sirenas activadas, mientras que unidades de bomberos aeronáuticos, médicos y rescatistas se movilizaban rápidamente, junto a un helicóptero de la policía que apoyó en las operaciones.
La Dirección General de Aeronáutica Civil (DGAC) comunicó a través de sus redes sociales que el simulacro es una herramienta clave para evaluar la correcta aplicación del Plan de Emergencia de Aeródromo. Este tipo de ejercicios no solo busca mejorar la coordinación entre las distintas instituciones involucradas en la atención de emergencias, sino que también promueve la capacitación continua del personal ante eventuales contingencias aéreas.
Este ejercicio en El Trompillo se suma a otros simulacros realizados en el país en los últimos meses, incluyendo los llevados a cabo en marzo en el Aeropuerto Internacional Jorge Wilstermann, en Cochabamba, y en abril en el Aeropuerto Aníbal Arab Fadul, en Cobija. Estas iniciativas son particularmente relevantes en un contexto donde la seguridad aérea ha sido cuestionada tras recientes incidentes, como el trágico accidente a finales de febrero en el Aeropuerto Internacional de El Alto, que resultó en la pérdida de 24 vidas. Asimismo, en junio, un accidente de un avión de la Fuerza Aérea Boliviana dejó un saldo de seis fallecidos, lo que añade urgencia a la necesidad de reforzar los protocolos de emergencia y respuesta en el país.
En conclusión, el simulacro realizado en Santa Cruz no solo representa un ejercicio de práctica, sino que también es un llamado a la acción para garantizar la seguridad en las operaciones aéreas en Bolivia. Las lecciones aprendidas de este tipo de actividades son fundamentales para el desarrollo de una aviación más segura y eficiente, lo que beneficiará tanto a los pasajeros como a la comunidad en general.



