La Sociedad Española de Medicina Familiar y Comunitaria (SEMFYC) publicó una actualización sobre las enfermedades por calor y su abordaje clínico. El documento pone el foco en la aclimatación progresiva, definida como “la medida preventiva más eficaz para reducir el riesgo” frente a estas patologías.
La revisión, difundida en la revista Actualización en Medicina de Familia (AMF), detalla las herramientas para la identificación precoz, el diagnóstico diferencial y el tratamiento de estos cuadros. Su incidencia aumenta de manera significativa durante los episodios de temperaturas extremas.
Las enfermedades por calor comprenden un amplio espectro de manifestaciones clínicas. Entre las formas leves y autolimitadas se encuentran la erupción cutánea, los calambres, el edema y el síncope por calor. En un nivel de mayor gravedad aparece el agotamiento por calor, mientras que el golpe de calor constituye una emergencia médica potencialmente mortal que requiere una intervención inmediata.
Según los autores de la actualización, estas patologías “constituyen un ‘continuum’ clínico”, por lo que reconocer sus primeras manifestaciones resulta fundamental para impedir su progresión hacia cuadros graves. En ese sentido, también remarcaron la relevancia de la detección temprana y del cribado de las personas especialmente vulnerables, en un contexto de aumento sostenido de las temperaturas asociado al cambio climático.



