El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, afirmó este miércoles que la evolución de los incendios en las provincias de Ávila y Madrid “continúa siendo favorable”, aunque pidió “máxima precaución” por la llegada de una nueva ola de calor. El mandatario realizó esas declaraciones desde el puesto de mando avanzado instalado en Navalcarnero, Madrid.

Sánchez explicó que las tareas se concentran ahora en contener los focos y refrescar las zonas afectadas, con el objetivo de evitar que vuelvan a activarse incendios que ya fueron estabilizados. “Las próximas 12 horas van a ser decisivas en lo que es ya la consolidación del trabajo hecho por el Sistema Nacional de Protección Civil”, señaló, y definió esa labor como la principal prioridad del momento.

El presidente estuvo acompañado por el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, y por el mando operativo de la Unidad Militar de Emergencias (UME), el general Francisco Javier Marcos. Durante la comparecencia, también destacó que en las últimas horas se concretaron realojos y desconfinamientos en distintas zonas afectadas por los incendios.

Además, Sánchez pidió “paciencia” a los vecinos que todavía permanecen fuera de sus hogares y les solicitó que confíen en las instituciones. Subrayó que la prioridad es “su seguridad” y que el objetivo es “salvar vidas”, para que los regresos a las viviendas se realicen “con las máximas garantías”.