La Cámara de Diputados de Salta ha dado un paso significativo en la lucha contra el bullying al aprobar una reforma que impone sanciones a los padres de niños que participen en acoso escolar. Esta medida, que modifica el Código Contravencional de la provincia, establece que los adultos responsables podrían enfrentar multas económicas o incluso hasta 30 días de arresto si no colaboran en la solución de la problemática. Este enfoque no solo busca responsabilizar a los padres, sino también fomentar un compromiso activo en la prevención y resolución de conflictos en el entorno escolar.
La diputada Socorro Villamayor, quien se ha manifestado a favor de la reforma, destacó que el objetivo principal no es implementar sanciones punitivas de forma automática, sino que se busca crear una conciencia sobre la importancia del rol de los padres en la educación y bienestar de sus hijos. En este sentido, la reforma ha generado un debate sobre la responsabilidad compartida entre las familias y las instituciones educativas. La violencia en las escuelas ha crecido de manera alarmante en los últimos años, lo que ha llevado a las autoridades a buscar mecanismos más efectivos para combatir esta problemática.
El contexto actual en Salta y en otras provincias argentinas ha sido marcado por episodios trágicos relacionados con el bullying. Durante la discusión legislativa se mencionaron casos extremos, como el homicidio de un adolescente en Santa Fe a manos de un compañero armado, lo cual ha intensificado la urgencia de implementar medidas más severas. La reforma es vista como una respuesta necesaria ante un problema que ha cobrado vidas y ha arrastrado a muchas familias a situaciones de angustia y desesperación.
La propuesta, que fue inicialmente impulsada por la senadora Bettina Navarro, ha sido objeto de análisis y ajustes en el recinto. Al ser aprobada, la reforma se enviará al Poder Ejecutivo provincial para su promulgación, lo que marca un avance en la búsqueda de un entorno escolar más seguro. La medida pretende asegurar que los padres no ignoren las notificaciones de las instituciones educativas en relación con el comportamiento de sus hijos, promoviendo así su intervención activa.
Durante el debate, varios legisladores manifestaron su preocupación por el aumento de la violencia en las escuelas y la necesidad de adaptar las normativas vigentes a la realidad actual. La modificación del Código Contravencional establece que, ante una denuncia de acoso escolar, los padres deberán presentarse ante un juez para cumplir con las medidas que se les ordenen. Estas acciones podrían incluir desde multas y servicios comunitarios hasta la asistencia a tratamientos psicológicos, dejando el arresto como una opción extrema que se aplicará solo en casos de incumplimiento.
Villamayor también hizo hincapié en la necesidad de abordar el problema del bullying desde la raíz, recordando incidentes recientes, como el tiroteo en un colegio de Santa Fe, donde un adolescente disparó contra sus compañeros, resultando en la muerte de un niño de 13 años. Este tipo de situaciones han puesto de relieve la gravedad de la violencia escolar, subrayando la importancia de las políticas públicas que busquen proteger a los menores y asegurar un ambiente educativo libre de hostigamientos y agresiones.



