Las autoridades de Rumanía desconectaron este jueves el segundo reactor de la central nuclear de Cernavoda debido al descenso sostenido del caudal del río Danubio y a las dificultades para garantizar el suministro de agua necesario para refrigerar las instalaciones de manera segura.

La decisión había sido anticipada el día anterior por el Ministerio de Energía rumano. “La unidad 2 de la central nuclear de Cernavoda se desconectará de forma controlada a partir de mañana, en función de las condiciones hidrológicas actuales. Las estimaciones indican que el suministro eléctrico nacional se cubrirá íntegramente con fuentes alternativas e importaciones”, informó la cartera.

La central de Cernavoda aporta habitualmente alrededor del 20% de la producción total de electricidad del país. Esa generación resulta especialmente relevante durante la ola de calor, cuando el consumo alcanza sus niveles máximos. Tras la salida de servicio del reactor, Rumanía recurrirá a las importaciones y a la producción eólica para sostener el equilibrio de la red eléctrica.

“Todos los operadores de transmisión y de sistemas en Europa son conscientes de la crisis energética regional y están coordinando esfuerzos para garantizar el suministro eléctrico a todos los sistemas energéticos afectados por las condiciones meteorológicas”, señaló el Ministerio de Energía.

La desconexión se produjo luego de que las autoridades rumanas implementaran una operación sobre un brazo del Danubio cercano a la central, que incluyó la voladura controlada de una roca y el hundimiento de cuatro barcazas, en un contexto marcado por las condiciones hidrográficas extremas.