Un elefante marino que sorprendió a los vecinos de Ensenada al interrumpir el tránsito en la zona fue rescatado y liberado luego de un operativo que duró aproximadamente diez horas. El episodio se desarrolló en la región de Isla Santiago, donde personal del Ministerio de Ambiente de la provincia de Buenos Aires actuó rápidamente tras recibir el aviso sobre la presencia del animal, ubicado a unos 500 metros del Río de la Plata. La operación movilizó a expertos en fauna silvestre, quienes trabajaron en conjunto para garantizar la seguridad del elefante y de los ciudadanos.

Se especula que el elefante marino podría haberse desorientado y, en su confusión, habría accedido al área a través de un arroyo o canal. Este tipo de situaciones no son completamente ajenas, pero el tamaño del ejemplar en cuestión llamó la atención de quienes transitaban por la zona. En un esfuerzo por regresar al animal a su hábitat natural, se tomó la decisión de trasladarlo a San Clemente del Tuyú, donde los guardaparques de la Reserva Natural Rincón de Ajó colaboraron en el proceso de liberación durante la madrugada.

Luego de una exhaustiva revisión del estado del elefante, el equipo de rescate determinó que era esencial proceder con su traslado urgente al mar. Este operativo se realizó en el marco de la Red de Rescate de Fauna Marina, que coordinó la intervención con el apoyo de la Fundación Temaikén, cuyos especialistas se desplazaron al lugar para evaluar la salud del animal y aplicar el protocolo correspondiente. La ministra de Ambiente bonaerense, Daniela Vilar, destacó la importancia de cuidar la fauna marina, enfatizando que el bienestar de estos animales es crucial para la conservación de los recursos naturales de la provincia.

La situación es aún más delicada si se considera que la especie de elefante marino se encuentra en peligro de extinción, habiendo perdido más del 60% de su población adulta y un alarmante 97% de sus crías debido a un brote de gripe aviar que ha afectado a la fauna local. Desde el Ministerio de Ambiente, se subrayó la relevancia de la colaboración entre organismos estatales, expertos y equipos técnicos para garantizar que las intervenciones sean efectivas y seguras, tanto para los animales como para las comunidades que coexisten con ellos.

El momento del rescate fue registrado por vecinos que se acercaron a observar la situación. En las grabaciones, se puede ver cómo el elefante marino se acercó a una camioneta de la Fundación Temaikén, incluso intentando montarse sobre la caja del vehículo mientras uno de los hombres presentes trataba de orientarlo. Este comportamiento, aunque sorprendente, es habitual en situaciones donde los animales se sienten desubicados y buscan puntos de referencia.

Los primeros avistamientos del elefante marino ocurrieron un día antes, en la zona del puente levadizo que conecta la Avenida Almirante Brown con la isla. Sin embargo, la situación se tornó crítica cuando el animal decidió avanzar sobre la calzada, cortando el paso a los vehículos. A pesar de que la presencia de estos animales en la región no es inusual, el tamaño del ejemplar generó preocupación y atrajo la atención de los medios y de los ciudadanos que transitaban por la zona. Un vecino local relató que, tras comunicarse con las autoridades de Fauna Silvestre, se les indicó que lo mejor era dejar al animal tranquilo, sugiriendo que eventualmente regresaría solo al agua. Esta experiencia pone de manifiesto la necesidad de una mayor concientización sobre cómo actuar ante la presencia de fauna silvestre en áreas urbanas.