El pasado sábado, un fuerte viento desató una serie de complicaciones en el balneario Falher, ubicado en Neuquén, donde dos hombres que se encontraban practicando Stand Up Paddle (SUP) debieron ser rescatados tras quedar atrapados en ramas de un árbol. La situación puso a prueba la pronta respuesta de los equipos de rescate, quienes lograron devolver a los deportistas a la seguridad de la tierra firme sin que sufrieran lesiones. Este incidente resalta la importancia de la precaución en actividades acuáticas, especialmente en condiciones climáticas adversas.

De acuerdo con informes del municipio de Neuquén, el problema surgió cuando ráfagas de viento y una corriente intensa dificultaron la navegación en el río Limay. Los hombres, que eran residentes de la capital neuquina, estaban disfrutando de un día de deportes acuáticos cuando uno de ellos perdió el equilibrio y terminó cayendo al agua. El compañero, al intentar ayudarlo, se vio arrastrado por la corriente, ambos acabaron aferrados a las ramas de un árbol, lo que complicó su situación.

Uno de los rescatados, en declaraciones posteriores, expresó su gratitud hacia los guardavidas que intervinieron en la operación de rescate. "Quería agradecer a los chicos que me sacaron, por mi imprudencia, del río. Y bueno, gracias, nada más", comentó, mostrando no solo su alivio, sino también su conciencia sobre la peligrosidad de las actividades acuáticas en ciertas condiciones.

El operativo de rescate se puso en marcha de inmediato, con la guardavida Agustina y su compañero Marcos del puesto de Fahler que acudieron al llamado de auxilio. Estos profesionales contaron con el respaldo del personal del puesto de canoa del balneario Albino Cotro. Durante la intervención, se encontraron con que uno de los hombres estaba sumergido bajo el agua y entre las ramas, lo que dificultó la rápida identificación de su ubicación. La habilidad y experiencia de los rescatistas fueron cruciales en esta situación crítica.

El segundo hombre rescatado relató que la corriente del río aumentó repentinamente debido al viento, lo que provocó que su compañero colisionara con los árboles. "Veníamos remando en las tablas y mi compañero fue contra los árboles, llegó la correntada, un poco de viento y tumbó la tabla, se quedó agarrado y los chicos en diez segundos estaban ahí", explicó, resaltando la rapidez de la respuesta de los guardavidas.

Las autoridades locales reiteraron que las condiciones del día no eran adecuadas para la práctica de deportes náuticos y enfatizaron la importancia de seguir las recomendaciones de los equipos de rescate. Desde los Balnearios de Neuquén Capital, se advirtió sobre los riesgos y la necesidad de ser responsables al momento de realizar actividades en el río. A partir de este incidente, el operativo de guardavidas mantendrá su presencia profesional en la zona hasta el 31 de marzo, en horario de 10 a 21, con el fin de garantizar la seguridad de los usuarios.

Por último, se recuperaron las pertenencias de los hombres tras la exitosa maniobra de rescate, lo que completó la intervención sin consecuencias personales graves. Este evento subraya la importancia de la seguridad en actividades recreativas y la efectividad de los equipos de rescate en situaciones de emergencia, recordando a la comunidad que siempre se debe priorizar la prudencia en el deporte.