La Fundación CRAM, dedicada a la asistencia de fauna marina, ha reportado el rescate y atención de 65 ejemplares en la costa catalana durante los primeros tres meses de 2026. Esta cifra, aunque significativa, muestra una ligera disminución en comparación con los 69 animales atendidos en el mismo periodo del año anterior, reflejando una tendencia que merece ser analizada en el contexto de la salud de los ecosistemas marinos y el impacto humano en ellos.

De acuerdo con la información proporcionada por la Conselleria de Territorio, Vivienda y Transición Ecológica de la Generalitat de Catalunya, de los 65 ejemplares rescatados, 55 corresponden a tortugas marinas y 10 a cetáceos. Este destaca la predominancia de las tortugas en los esfuerzos de rescate, al tiempo que se observa una ligera reducción en los casos de cetáceos, especialmente en lo que respecta a aquellos que fueron encontrados sin vida, lo que podría ser indicativo de la necesidad de evaluar las condiciones adversas que enfrentan estas especies.

La Generalitat ha encargado a la Fundació CRAM la gestión de estas operaciones de rescate, las cuales se llevan a cabo con el apoyo del Cos d'Agents Rurals. Este servicio está disponible todo el año, las 24 horas del día, lo que subraya la importancia que se le otorga a la protección de la fauna marina en la región. Además de las instalaciones de la fundación, se cuenta con un vehículo de rescate y un equipo especializado, lo cual es fundamental para la atención eficaz de estos animales.

En términos específicos, durante el primer trimestre del año en curso, se han rescatado 55 tortugas marinas, de las cuales 52 fueron encontradas con vida y 3 sin vida. Esta cifra se alinea con lo que se observó en 2025, donde el número de tortugas vivas rescatadas también fue de 54 en el mismo periodo, reafirmando la relevancia de estos reptiles marinos en los esfuerzos de conservación y rescate. Las tortugas rescatadas han sido principalmente afectadas por la pesca accidental, que se mantiene como la causa principal de ingreso a la fundación.

La patología más común asociada a los rescates es la embolia gaseosa, presente en el 65% de los casos, un problema que pone de manifiesto la interacción dañina que se produce entre las actividades humanas y las especies marinas. La importancia de abordar esta problemática es crucial, no solo para la recuperación de los animales, sino también para la preservación de la biodiversidad en el mar Mediterráneo.

Un total de 31 tortugas han sido recuperadas y reintroducidas en su hábitat natural, lo que representa un 60% de éxito en los casos atendidos. Mientras tanto, 14 ejemplares siguen en tratamiento en las instalaciones de la Fundación, con buenas perspectivas de retorno al medio natural en un futuro cercano. Este tipo de estadísticas son alentadoras, pero también resaltan la necesidad de continuar trabajando en la prevención de las causas que llevan a estos rescates.

En lo que respecta a los cetáceos, de los 10 ejemplares rescatados, 9 fueron hallados sin vida y solo 1 se encuentra vivo. Esta situación representa una disminución respecto a los 13 casos registrados en el primer trimestre de 2025 y plantea interrogantes sobre la salud de las poblaciones de cetáceos en la zona. La reducción en el número de rescates de cetáceos vivos podría ser un indicativo de una problemática más profunda que requiere atención y recursos para su estudio y solución.