Repsol llevará a cabo su asamblea general ordinaria de accionistas el próximo 14 de mayo en su sede principal, Campus Repsol. Durante esta reunión, se planteará la propuesta de distribuir un dividendo bruto de 0,53 euros por acción, previsto para enero de 2027. Este monto representa un aumento del 6% en comparación con el dividendo de 0,50 euros que la compañía pagó en enero pasado, lo que refleja la intención de la empresa de mantener una política de retribución creciente hacia sus accionistas.
El grupo energético, bajo la dirección de Josu Jon Imaz, ha presentado recientemente una actualización de su estrategia empresarial, que abarca hasta 2028. En este nuevo plan, Repsol se ha comprometido a destinar entre el 30% y el 40% de su flujo de caja operativo a la retribución de los accionistas, lo que incluye tanto dividendos como programas de recompra de acciones. La empresa estima que, para el año 2028, distribuirá aproximadamente 3.600 millones de euros en forma de dividendos en efectivo, una cifra que se verá complementada con las recompensas por recompra de títulos, todo con el objetivo de ofrecer un retorno atractivo a sus inversores.
Para el año 2026, Repsol ya ha revelado su plan de asignar cerca de 1.900 millones de euros a la retribución de su base de accionistas, que se aproxima a medio millón. Esto incluye un dividendo en efectivo de 1,051 euros por acción, lo que representa un incremento del 7,8% respecto a 2025. Además, la empresa ha anunciado un programa inicial de recompra de acciones por un monto de hasta 350 millones de euros, con la finalidad de reducir su capital social y, al mismo tiempo, aumentar el valor de las acciones en circulación.
A medida que se avanza hacia 2028, el compromiso de Repsol es incrementar anualmente en un 3% la cantidad total destinada a dividendos en efectivo, alcanzando así 1.233 millones de euros en ese año. Este crecimiento sostenido, junto con el plan de recompra de acciones, está diseñado para permitir un aumento del dividendo por acción de más del 6% cada año, asegurando así una sólida retribución a los accionistas y un atractivo al invertir en la compañía.
En la asamblea, también se presentará a los accionistas la propuesta de reducción de capital social por un máximo de 110,537 millones de euros, lo que equivaldría al 10% del capital total de la empresa, mediante la amortización de hasta 110,537 millones de acciones propias. Este tipo de operaciones busca optimizar la estructura de capital de Repsol, permitiendo una mayor flexibilidad financiera y un mejor aprovechamiento de los recursos disponibles.
Asimismo, se solicitará la autorización del consejo de administración para aumentar el capital en un monto nominal máximo de 552,687 millones de euros a través de aportaciones dinerarias, permitiendo dicha operación en un plazo de cinco años. También se votará la autorización para la adquisición de acciones propias, que se podrá llevar a cabo directamente o a través de empresas dependientes, dentro de un marco temporal similar al mencionado anteriormente.
Por último, la asamblea incluirá la propuesta de reelección de varios consejeros, tales como Carmina Ganyet i Cirera, Emiliano López Achurra, Iván Martén Uliarte e Ignacio Martín. La continuidad de estos miembros en el consejo es clave para mantener la estabilidad y la dirección estratégica de la empresa, en un contexto de constante cambio y desafíos en el sector energético.



