El agua de horchata de fresa combina la base suave de la horchata tradicional con el sabor intenso de las frutas frescas. Se trata de una bebida fría y cremosa, ideal para acompañar las comidas, una merienda o una reunión familiar durante los días de calor. También puede servirse sola o junto con preparaciones de repostería casera.

De raíces populares en México, esta versión incorpora arroz, fresas naturales, canela y vainilla. La preparación busca equilibrar el sabor del cereal y la fruta, con una textura fina que se obtiene al triturar y colar el arroz previamente remojado. El dulzor puede ajustarse según el gusto, y la leche puede ser entera, semidesnatada o de origen vegetal.

La receta demanda una hora en total: unos 20 minutos de preparación activa y 40 minutos destinados al reposo y al enfriado. Para hacerla se necesita una taza de arroz blanco crudo, un litro de agua, 300 gramos de fresas frescas, una taza de azúcar, una rama de canela, una cucharadita de esencia de vainilla, un litro de leche y hielo a gusto.

El procedimiento comienza lavando el arroz con agua corriente hasta que el líquido salga claro. Luego se coloca en un recipiente grande junto con el litro de agua y la rama de canela, y se deja reposar durante un mínimo de dos horas. Para intensificar el sabor, también puede permanecer toda la noche en la heladera. Después del remojo, se retira la canela y se continúa con la preparación de la base de horchata, que luego se integra con las fresas licuadas y el resto de los ingredientes.