La situación en la provincia de San Juan, al suroeste de la República Dominicana, se tornó tensa este domingo cuando la Policía Nacional dispersó con bombas lacrimógenas y chorros de agua a cientos de manifestantes que se oponían a la exploración minera llevada a cabo por la empresa canadiense GoldQuest. La protesta, que se originó en el municipio de San Juan de la Maguana, reunió a pobladores de diversas localidades, quienes marcharon con la intención de llegar a Romero, un área donde la minera busca extraer oro y otros minerales.

Los manifestantes, que coreaban lemas como 'Agua sí, oro no' y 'No queremos oro, queremos vida', se encontraron con un fuerte dispositivo policial en la presa de Sabaneta, donde las fuerzas del orden intentaron impedir el avance de la marcha. La represión se intensificó cuando, a medida que la multitud expresaba su descontento con mayor fervor, la policía lanzó gases lacrimógenos y utilizó cañones de agua. En medio de la confusión, se reportaron disparos y algunos manifestantes respondieron arrojando piedras a los agentes, lo que generó un clima de caos en la zona.

Francisco Isaías Ogando, abogado de la comunidad, destacó que la movilización cuenta con un apoyo masivo de la población, que ha tomado conciencia sobre el impacto ambiental que la minería puede tener en la región. “Esto es una reivindicación que ha resonado en todo el país, ya que la gente entiende que la explotación minera pone en riesgo no solo el agua, sino también nuestras tierras agrícolas”, afirmó Ogando antes de que comenzara la represión policial.

El senador Félix Bautista, junto a otros legisladores y organizaciones ambientalistas, se ha manifestado en contra de los permisos de explotación que podrían otorgarse a GoldQuest, argumentando que la actividad minera podría llevar a la contaminación de los ríos de la provincia. Esta zona es crucial para la producción agrícola del país, ya que cerca del 60% de las habichuelas y el 15% del arroz que consume la nación se producen allí. Bautista condenó el accionar policial en sus redes sociales, calificando la represión de inaceptable y defendiendo el carácter pacífico de la manifestación.

La controversia en torno a GoldQuest no es nueva; la empresa recibió permisos de exploración hace aproximadamente una década, pero hasta el momento no ha conseguido la aprobación definitiva para comenzar la explotación. El Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales aún no ha otorgado los permisos necesarios, lo que ha mantenido a la comunidad en un estado de alerta constante. La Iglesia católica y otras organizaciones sociales también se han sumado a la oposición, temiendo por el futuro de los recursos hídricos en la región.

Leudys Benzán, un residente de la zona, enfatizó la preocupación de los pobladores sobre la contaminación del agua que podría resultar de la actividad minera. “La gente está unida en esta lucha, saben que si se explota la zona, el agua de nuestros ríos se contaminará y se verá afectada nuestra producción agrícola”, advirtió Benzán, quien también instó al presidente Luis Abinader a pronunciarse contra las acciones de la minera en un futuro cercano.

GoldQuest, por su parte, ha argumentado que su proyecto de explotación incluiría métodos subterráneos para minimizar el impacto ambiental, sin embargo, estas afirmaciones no han logrado convencer a los habitantes de la región, quienes continúan organizándose para defender su derecho a un ambiente sano y limpio. La tensión entre la comunidad y la empresa minera, así como la respuesta del gobierno, será un tema a seguir en los próximos días, ya que el descontento popular parece estar en aumento.