Este domingo, una manifestación de vecinos en la intersección de la Ruta Nacional 2 y Dachary generó importantes demoras en el tránsito, poniendo de manifiesto la creciente preocupación por la seguridad vial en esa zona de Mar del Plata. La protesta, que se desarrolló entre las 16:30 y las 18:00, se inscribe en un contexto de reclamos acumulados tras un reciente siniestro fatal que dejó a un peatón sin vida, lo que ha intensificado la demanda de medidas efectivas para garantizar la seguridad de quienes transitan por esta arteria vital.
Los manifestantes, que se congregaron con carteles y consignas, exigieron a las autoridades la implementación de acciones concretas que aborden los problemas de seguridad en un sector de alta circulación. La presencia de los vecinos a lo largo de la ruta obligó a los conductores a reducir la velocidad, lo que generó congestión especialmente en horas pico, evidenciando la urgencia de una solución a las condiciones precarias de la vía.
Bajo la consigna “Basta de muertes en las entradas de los barrios de la Ruta 2”, los vecinos expresaron su descontento con la situación actual. La falta de señalización adecuada, escasa iluminación y el exceso de velocidad son cuestiones que han sido denunciadas repetidamente por los habitantes de la zona. Este reclamo no solo refleja una inquietud por la seguridad de los automovilistas, sino también por la de peatones y ciclistas que comparten la vía.
Los pedidos específicos de los manifestantes incluyen la instalación de semáforos, cámaras de seguridad, reductores de velocidad y una mejor demarcación de las calles. Además, solicitaron la creación de una bicisenda y la fijación de una velocidad máxima de 60 km/h para regular el tránsito en este corredor, que es utilizado tanto por vehículos como por personas que se desplazan a pie o en bicicleta.
La repercusión de la protesta se sintió no solo en la circulación vehicular, sino también en el ámbito social, donde la comunidad se unió en un llamado a la acción ante la falta de respuestas por parte de las autoridades. La situación pone de manifiesto la necesidad de un diálogo más efectivo entre los vecinos y el gobierno local, así como un compromiso real para abordar los problemas de infraestructura y seguridad en la zona.
La manifestación del domingo es un claro indicador de la insatisfacción de los ciudadanos con la pasividad frente a una problemática que afecta la vida diaria de quienes habitan en las cercanías de la Ruta 2. Los vecinos esperan que su reclamo no caiga en saco roto y que las autoridades tomen medidas inmediatas para evitar que se sigan lamentando tragedias en este sector crítico de Mar del Plata.



