Este martes, los trabajadores de la Línea B del subte de Buenos Aires han decidido liberar los molinetes en la estación Federico Lacroze como parte de una medida de fuerza que busca reclamar por descuentos salariales que consideran injustificados. La acción, que se lleva a cabo entre las 7 y las 8 de la mañana, permite a los usuarios acceder al servicio sin necesidad de abonar el pasaje durante ese horario. Esta manifestación es una respuesta directa a la política de sanciones económicas que la empresa concesionaria, EMOVA, ha implementado sobre sus empleados.
La Asociación Gremial de Trabajadores del Subte y Premetro (AGTSyP) ha sido la encargada de comunicar esta medida, argumentando que los descuentos aplicados por la empresa no solo son ilegales, sino que también constituyen una forma de presión para silenciar las denuncias sobre las condiciones laborales y la calidad del servicio. En un comunicado, el sindicato calificó estas acciones como una violación de los derechos de los trabajadores, quienes han sido objeto de represalias por su lucha en defensa de mejores condiciones laborales.
Los metrodelegados han expresado que la liberación de los molinetes busca visibilizar el conflicto, al tiempo que se asegura que los pasajeros no se vean afectados por la protesta. Según el gremio, esta medida es una forma de autodefensa ante lo que consideran acciones ilícitas por parte de la empresa. "Los descuentos salariales no tienen justificación y son una herramienta de extorsión utilizada por EMOVA para acallar nuestras denuncias sobre las condiciones peligrosas del servicio", afirmaron desde la AGTSyP.
El conflicto ha escalado hasta el ámbito judicial, ya que el sindicato ha presentado una demanda ante la Sala IX del Juzgado N.º 73 de la Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo. En esta presentación, los trabajadores buscan que se declare ilegal la práctica de descuentos salariales e instan a la empresa a cesar en esta práctica que afecta económicamente a los empleados. Además, se ha solicitado una medida cautelar que impida a EMOVA realizar descuentos que no tengan una causa objetiva y legítima.
Desde el sindicato, también se ha manifestado la intención de llevar el caso a la Subsecretaría de Trabajo de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, donde se ha denunciado la situación actual de los trabajadores y se ha responsabilizado a la empresa por el agravamiento del conflicto. La AGTSyP considera que es fundamental que las autoridades laborales intervengan para garantizar los derechos de los trabajadores y restablecer un diálogo constructivo entre las partes.
Es importante señalar que este tipo de conflictos laborales no son nuevos en el sistema de transporte público de Buenos Aires, donde los trabajadores han enfrentado históricamente situaciones similares relacionadas con descuentos salariales y condiciones laborales. Este caso particular pone de manifiesto la tensión existente entre los derechos laborales y las políticas de las empresas concesionarias en un servicio tan esencial para la movilidad de millones de personas en la ciudad. La resolución de este conflicto será crucial no solo para los trabajadores involucrados, sino también para el futuro de la relación entre las autoridades del transporte y los sindicatos que representan a los empleados del subte.
En resumen, la liberación de molinetes en la estación Lacroze es una manifestación de descontento que refleja un problema más profundo en la relación entre los trabajadores del subte y la concesionaria. La situación actual requiere un abordaje serio y comprometido por parte de todas las partes involucradas para evitar que el conflicto se intensifique y afecte el servicio de transporte público en la ciudad.



