El Partido Popular, Compromís y Vox cuestionaron la designación del sobrino de Gabriela Bravo, pareja del expresidente de la Generalitat Ximo Puig, como conductor en la oficina que le corresponde al exmandatario autonómico. El nombramiento fue publicado este jueves en el Diari Oficial de la Generalitat Valenciana (DOGV), tras el cese del anterior chófer por “motivos personales”.

La incorporación se realizó como personal eventual al servicio de Puig, con funciones de conductor, a propuesta del propio expresidente y de acuerdo con la Ley 6/2022 del Estatuto de los Expresidentes de la Generalitat. Desde el PSPV defendieron la decisión y señalaron que se trata de un puesto de libre designación, en el que puede contratarse a una persona del entorno familiar, una práctica que, según el partido, también se da entre dirigentes de otras fuerzas políticas y en otras administraciones.

El síndic del PP en Les Corts, Nando Pastor, criticó al PSPV por haber cuestionado meses atrás, con “un machismo sin precedentes”, el acceso de la pareja del presidente de la Generalitat, Juanfran Pérez Llorca, a un puesto de funcionaria en la Diputación de València, que finalmente rechazó consolidar. Pastor contrapuso aquella postura con la contratación del sobrino de Bravo como chófer de Puig y resumió sus críticas como “mucha hipocresía y mucha falta de coherencia”.

El dirigente popular también aludió a la situación de Puig como embajador de la OCDE en París. En paralelo, Compromís planteó retirar los privilegios a todos los expresidentes de la Generalitat, una propuesta que fue cuestionada por el PP. Vox también se sumó a las críticas por la designación.