Bruselas, 12 de marzo (Redacción Medios Digitales) - Este jueves, Bélgica se encuentra en el centro de una huelga general que busca protestar contra las políticas de recortes presupuestarios y sociales impuestas por el Gobierno. La situación ha provocado serias interrupciones en los principales aeropuertos del país, así como en los servicios de autobuses, metro y tranvías, aunque los trenes continúan operando con normalidad.
El aeropuerto de Bruselas-Zaventem ha advertido sobre importantes alteraciones en sus operaciones debido a la manifestación nacional programada. Según su sitio web, la mayoría de los vuelos de salida han sido cancelados, aunque se espera que algunos vuelos de llegada puedan aterrizar en el aeródromo. Por su parte, el aeropuerto de Charleroi, que opera principalmente vuelos de bajo costo, ha anunciado que no habrá operaciones de vuelos, tanto de salida como de llegada, instando a los pasajeros a contactar a sus aerolíneas para gestionar reembolsos o nuevas reservas.
El impacto de la huelga también se ha sentido en el sistema de transporte público de Bruselas. La compañía STIB, que gestiona los autobuses, tranvías y metro, ha reducido la frecuencia de sus servicios, limitando las operaciones a las líneas 1 y 5 del metro y algunos autobuses y tranvías. Además, muchas taquillas han permanecido cerradas. En la capital, la policía ha reportado grandes dificultades en el tráfico vehicular, coincidiendo con una manifestación que comenzó a las 10:30 horas. Esta huelga, organizada por varios sindicatos, busca rechazar las reformas del Gobierno de Bart de Wever, especialmente en lo que respecta a las pensiones y la disminución de servicios públicos, así como la pérdida de poder adquisitivo de los trabajadores sin un diálogo adecuado con las autoridades.



