El paro general convocado por la Confederación General del Trabajo (CGT) y los principales sindicatos del transporte en Argentina se llevará a cabo el jueves 19 de febrero, generando una interrupción total en vuelos, trenes, subtes y colectivos. Esta medida es una respuesta a las políticas económicas del gobierno y afectará a millones de usuarios en la Ciudad de Buenos Aires y otras localidades del país.

La protesta, que cuenta con el respaldo de gremios del sector aéreo, ferroviario y automotor, anticipa una jornada sin servicios de transporte público ni actividad habitual en los aeropuertos principales. La Unión Tranviarios Automotor (UTA), la Asociación de Pilotos de Líneas Aéreas (APLA), y otros sindicatos han confirmado su adhesión, lo que dejará a trabajadores, estudiantes y pasajeros sin opciones de movilidad.

Todas las aerolíneas, tanto de cabotaje como internacionales, no operarán durante la jornada de paro, lo que implica que más de un centenar de vuelos serán cancelados. Ezeiza y Aeroparque Jorge Newbery no tendrán actividad regular, y se aconseja a los pasajeros que eviten acercarse a los aeropuertos y se comuniquen con sus aerolíneas para gestionar reprogramaciones o reembolsos. La normalización del servicio aéreo podría demorar varias horas tras el término de la medida de fuerza, ya que no se han establecido servicios mínimos por parte del Ministerio de Transporte.