La causa judicial que investiga el patrimonio del actual jefe de Gabinete, Manuel Adorni, ha cobrado nueva relevancia tras la incorporación de información sobre sus gastos en el exclusivo country Indio Cuá. Este miércoles, la atención se centró en la declaración de José Luis Rodríguez, propietario de la vivienda que Adorni ocupó junto a su familia mientras se realizaban obras en una propiedad adquirida en el mismo complejo. La situación plantea interrogantes sobre la capacidad del funcionario para justificar las erogaciones detectadas en los últimos meses, en un contexto donde la transparencia y la ética pública están bajo la lupa.
Rodríguez fue convocado por el fiscal federal Gerardo Pollicita, quien dirige la investigación en la que se intentan esclarecer las circunstancias que rodean los gastos de Adorni. Según su testimonio, el contrato de alquiler original se extendió de manera informal por tres meses adicionales debido a los retrasos en las obras realizadas por el contratista Matías Tabar. Esta ampliación implicó un desembolso adicional de unos 2.400 dólares por parte del funcionario, lo que suma a un total de aproximadamente 13.000 dólares pagados por el alquiler de la vivienda en Indio Cuá, donde Adorni reside temporalmente mientras su nueva casa es remodelada.
El alquiler de la propiedad en cuestión se formalizó mediante un contrato temporal firmado en octubre de 2023, antes de que Javier Milei asumiera la presidencia. Según la versión de Rodríguez, Adorni y su familia habrían disfrutado de su estadía en el country durante el verano de 2024, lo que le habría costado al funcionario alrededor de 5.600 dólares. Esta información agrega un nuevo elemento a la compleja red de gastos que se están investigando, y que incluyen tanto alquileres como remodelaciones.
La forma en que se realizaron los pagos ha generado preocupación, ya que según el testimonio de Rodríguez, todas las transacciones se realizaron en efectivo y en moneda extranjera. Este patrón de pago ha sido mencionado en otras testimoniales incluidas en el expediente, lo que sugiere un intento deliberado de evitar la trazabilidad de los fondos. La investigación se ha centrado no solo en Adorni, sino también en su esposa, Bettina Angeletti, quienes han sido objeto de un creciente escrutinio debido a la naturaleza de sus gastos y la falta de documentación que los respalde.
Recientemente, Matías Tabar, el contratista encargado de las remodelaciones, declaró que recibió un pago de 245.000 dólares por la reforma integral de la vivienda en Indio Cuá. Este trabajo incluyó modificaciones estructurales significativas, así como cambios en pisos, cocina, mobiliario y la pileta. Además, se han revelado gastos millonarios en muebles para el departamento que la familia posee en Caballito, que ascienden a 14 millones de pesos. Lo alarmante es que Tabar indicó que estos pagos también se realizaron sin la emisión de facturas formales, lo que podría complicar la situación legal de Adorni.
La causa está bajo la supervisión del juez federal Ariel Lijo, quien ha ordenado múltiples medidas de prueba para esclarecer la situación. Entre estas, se incluye el examen del teléfono celular de Tabar y la solicitud de levantamiento del secreto fiscal ante ARBA, con el fin de reconstruir los movimientos financieros y las transacciones realizadas por la pareja. Además, se han detectado operaciones con criptomonedas, lo que ha llevado a requerir información sobre diversas billeteras virtuales, sugiriendo que la complejidad de la investigación podría aumentar a medida que se avanza.
En un clima donde la opinión pública exige mayor transparencia y rendición de cuentas a sus funcionarios, el caso de Manuel Adorni representa un desafío significativo para el gobierno actual. La capacidad del jefe de Gabinete para justificar sus gastos y la forma en que ha manejado su patrimonio se están convirtiendo en un tema de creciente interés, tanto mediático como social. La continuación de esta investigación podría establecer precedentes importantes en la lucha contra la corrupción y el enriquecimiento ilícito en la política argentina.



