La Paz, 6 de marzo (Redacción Medios Digitales).- En un contundente acto de resistencia, miles de mujeres se manifestaron este viernes en distintas calles de Bolivia, a solo dos días de la conmemoración del Día Internacional de la Mujer. La marcha, convocada por colectivos feministas y activistas de derechos humanos, busca poner de relieve la impunidad que persiste en casos de violencia de género y abusos sexuales, que ya han cobrado la vida de 19 mujeres en lo que va del año.

La movilización comenzó en el Cementerio General de La Paz, en el barrio Garita de Lima, y se extendió por el centro comercial hasta el corazón histórico de la ciudad. Entre las consignas que resonaron durante la jornada se escucharon: "¡Cuidado! El machismo mata" y "Marchamos porque estamos vivas y no sabemos hasta cuándo", reflejando la urgencia de un cambio en la sociedad.

Violeta Tamayo, activista del colectivo Pan y Rosas Bolivia, denunció la falta de atención y la impunidad que han caracterizado a los gobiernos de Evo Morales y Luis Arce. Según Tamayo, la crisis económica ha exacerbado la situación de violencia, señalando que el actual gobierno ha precarizado aún más la vida de las mujeres, evidenciado por recortes en servicios de justicia como el Servicio Plurinacional de Asistencia a la Víctima (Sepdavi). Durante la marcha, las mujeres también realizaron una protesta simbólica frente a la Fiscalía y los tribunales, exigiendo justicia mientras mostraban fotografías de presuntos agresores.

Con pañuelos verdes y morados, las manifestantes llevaron una tela blanca con los nombres de las víctimas de feminicidios, y en un momento de la protesta, quemaron un muñeco frente a una iglesia, como símbolo de su rechazo a la pederastia dentro de instituciones religiosas. En respuesta a la movilización, el fiscal general Roger Mariaca afirmó que se ha avanzado en un 90 % en la identificación de los responsables de los 19 feminicidios y 11 infanticidios ocurridos este año. Desde 2013, Bolivia cuenta con la Ley 348, que establece penas severas para el feminicidio, aunque las organizaciones feministas continúan exigiendo su efectiva implementación y cumplimiento.