En las últimas dos décadas, Chile ha evidenciado un progreso significativo en la calidad del aire, sin embargo, los datos también subrayan la persistencia de desigualdades regionales que deben ser atendidas con urgencia. El análisis realizado en 2025, que fue publicado recientemente en la revista Atmosphere, se elaboró en colaboración con varias instituciones académicas y gubernamentales, incluyendo la Universidad de Chile y el Centro de Ciencia del Clima y la Resiliencia (CR2). Este estudio pone de manifiesto que, a pesar de los avances en la disminución de contaminantes como el material particulado fino (PM2.5), las diferencias en la calidad del aire entre diversas regiones del país siguen siendo un tema crítico, especialmente en el sur y en áreas industriales.
El informe resalta que en el sur de Chile, el uso de leña húmeda como fuente de calefacción continúa siendo una de las principales causas de contaminación atmosférica. Kevin Basoa, investigador del CR2, señala que la normativa relacionada con el uso de leña no se ha implementado de manera efectiva en esas regiones, lo que complica el avance hacia una mejora en la calidad del aire. Además, factores geográficos, junto con la estabilidad atmosférica que caracteriza a la costa del Pacífico, contribuyen a la acumulación de contaminantes en la atmósfera, dificultando su dispersión.
Asimismo, las denominadas “zonas de sacrificio” en el norte y centro del país siguen siendo un foco de preocupación. Aunque las mediciones de dióxido de azufre (SO₂) han mostrado una tendencia a la baja, episodios agudos de contaminación persisten, afectando especialmente a localidades como Coronel y Talcahuano. Esta situación pone de manifiesto la necesidad de implementar políticas más efectivas y coordinadas que aborden no solo la reducción de emisiones, sino que también consideren el contexto social y económico de las comunidades afectadas.
En este marco, el estatus de la calidad del aire en Viña del Mar al 23 de marzo de 2026, se encuentra bajo estrictas normativas para mitigar la contaminación. En la provincia de Santiago y las comunas de San Bernardo y Puente Alto, se prohíbe el uso de calefactores a leña, exceptuando aquellos que utilizan pellets, y se controlan los humos visibles que emiten estos aparatos. Esta regulación busca disminuir la emisión de partículas en suspensión, especialmente durante el invierno, cuando el uso de calefacción tiende a aumentar.
Por otra parte, se han implementado restricciones para vehículos que no cuenten con el sello verde, prohibiéndolos en el interior del Anillo Américo Vespucio y limitando su circulación a cuatro dígitos fuera de este anillo durante los días hábiles. Además, se han establecido restricciones permanentes para motocicletas y camiones de carga sin sello verde, lo que refleja un enfoque integral hacia la reducción de emisiones vehiculares, uno de los mayores contribuyentes a la contaminación del aire en zonas urbanas.
Las normativas actuales también prohíben las quemas agrícolas en toda la región metropolitana entre el 15 de marzo y el 30 de septiembre, lo que representa un esfuerzo adicional para reducir la contaminación durante los meses de mayor riesgo. El Índice de Calidad del Aire, medido según lo estipulado en el D.S. Nº 59/1998 del Ministerio Secretaría General de la Presidencia, establece las normas para el material particulado respirable, siendo las MP10 uno de los principales indicadores de la calidad del aire. Estas partículas, que tienen un diámetro menor a 10 micrómetros, se generan por diversas fuentes, y su presencia en la atmósfera es un riesgo significativo para la salud pública.
En conclusión, aunque se han registrado avances en la calidad del aire en Chile, los desafíos son considerables y requieren de un abordaje multifacético que incluya tanto medidas de regulación como la sensibilización de la población. Es fundamental que las autoridades continúen trabajando en la implementación de políticas que no solo busquen mejorar la calidad del aire, sino que también atiendan las desigualdades entre regiones y garanticen un ambiente saludable para todas las comunidades.



