Lola García inició una nueva etapa profesional en Sevilla, donde este jueves dictó su primera clase de flamenco tras haber suspendido sus planes por el segundo ictus que sufrió Kiko Rivera el 19 de julio. La actividad se realizó en Bollullos de la Mitación, localidad cercana al chalet del músico, y convocó a aficionados y curiosos interesados en su debut en la zona.

La bailaora tenía previsto ofrecer allí una clase abierta apenas 48 horas después de la urgencia médica de su pareja. Sin embargo, decidió poner en pausa sus proyectos mientras Rivera se recuperaba del nuevo accidente cerebrovascular, ocurrido después del que había padecido en octubre de 2024.

García continúa al frente de la academia de danza que posee en las afueras de Madrid, aunque en los últimos tiempos el establecimiento quedó bajo la mirada pública a raíz de testimonios de algunas alumnas, quienes habrían cuestionado un supuesto desinterés de la bailaora desde el inicio de su relación con el hijo de Isabel Pantoja, a finales de diciembre de 2025.

La actividad en Sevilla se concretó luego de la evolución favorable de Rivera, quien retomó sus transmisiones en TikTok y fue visto conduciendo su propio automóvil. El músico no acompañó a García durante la jornada. Ante las versiones sobre su ausencia, la bailaora se limitó a señalar: “Está todo bien”.