El Consejo Económico y Social de España ha elegido la Universidad de Sevilla para presentar su informe titulado 'Realidad Migratoria en España: Prioridades para las Políticas Públicas'. Durante el evento, su presidente, Antón Costas, destacó que una inmigración bien manejada puede considerarse una verdadera bendición para cualquier economía.

Junto a Carmen Barroso, vicerrectora de Planificación Estratégica y Económica de la US, y Juan Marín, presidente del CES de Andalucía, Costas compartió las conclusiones más relevantes del informe, el cual se elaboró a partir del consenso de 60 miembros de diversas organizaciones, incluyendo entidades empresariales, sindicales y académicas de prestigio.

Según el informe, los efectos de la inmigración en la economía española son sumamente positivos, al punto de que el crecimiento del país no podría entenderse sin la contribución de los migrantes. Este fenómeno ha transformado a España en dos décadas, pasando de ser un país de emigración a recibir a más de 10 millones de inmigrantes. Además, se señala que la llegada de migrantes no genera un impacto negativo en el mercado laboral, ya que tras cinco años, sus condiciones laborales tienden a equipararse a las de los nativos, mejorando así la productividad general.

El documento también desestima la idea de que los migrantes consumen más servicios públicos, ya que contribuyen de manera neta al sistema de pensiones y no demandan un uso excesivo de prestaciones. Sin embargo, se advierte que la irregularidad afecta negativamente la educación de los niños, con diferencias notables en rendimiento entre aquellos de familias regularizadas y los que no lo están. Costas hizo énfasis en que más del 50% de la inmigración en España está compuesta por mujeres, lo que añade una dimensión importante al debate sobre el impacto migratorio en la sociedad.