La Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) informó que el viernes 24 de julio se registraron dos récords de temperatura mínima más alta para ese mes en localidades del área mediterránea. En Ibiza aeropuerto, la temperatura no descendió de los 26,9 grados, mientras que la estación de Tortosa-Roquetes, en Tarragona, marcó una mínima de 26,8 grados. Ese punto de medición cuenta con más de un siglo de registros.

El episodio se produce antes de la llegada de una nueva ola de calor. La AEMET emitió un aviso especial por fenómenos adversos que, según las previsiones, afectará al menos hasta el domingo a los valles fluviales del cuadrante suroccidental, el valle del Ebro, las depresiones del noreste y las Islas Canarias.

Durante los próximos días, una secuencia de dorsales incidirá sobre la Península Ibérica y configurará un patrón de bloqueo rex, con los bajos geopotenciales ubicados sobre el Mar del Norte. En este contexto, predominarán las altas presiones sobre buena parte del Mediterráneo occidental, junto con condiciones de gran estabilidad y cielos despejados. La combinación de esta situación con la insolación propia de la época favorecerá un aumento progresivo de las temperaturas, que alcanzarán valores muy elevados desde la segunda mitad de la semana, especialmente en los valles fluviales del cuadrante suroccidental, el valle del Ebro, las depresiones del nordeste y los valles pirenaicos.