La trágica muerte de Benjamín Díaz, un niño de 9 años que fue atropellado el pasado domingo por la noche en la Autopista Panamericana, ha desencadenado una investigación que se encuentra en curso. La justicia está analizando las circunstancias que rodearon el accidente, mientras que la comunidad se encuentra consternada por la pérdida de un menor conocido en su barrio. Los primeros indicios apuntan a que el conductor del vehículo involucrado, un Volkswagen Vento, no tenía responsabilidad en el hecho, ya que su test de alcoholemia resultó negativo y se encontraba en el lugar cumpliendo con las normativas de tránsito.

Según informaron fuentes cercanas al caso, el accidente se produjo alrededor de las 20:30, a la altura del kilómetro 44 de la Panamericana, en dirección a la provincia. La reconstrucción de los eventos sugiere que Benjamín estaba circulando en bicicleta por la zona de la colectora y, al parecer, se lanzó desde una lomada hacia la calzada principal, donde fue embestido por el automóvil. En el lugar del siniestro, los peritos de la Policía Científica encontraron el cuerpo del niño sobre el carril rápido, mientras que su bicicleta quedó a un costado en la banquina. El deceso de Benjamín fue confirmado en el instante del accidente.

La causa del accidente ha sido caratulada como homicidio culposo, aunque los investigadores están ajustando su enfoque hacia los momentos previos al impacto. Un video que ha sido incorporado a la causa ayuda a establecer la mecánica del siniestro, pero las interrogantes sobre las acciones del niño antes del accidente persisten. Se sospecha que Benjamín podría haber estado jugando con amigos en el área antes de caer o lanzarse a la ruta. Es importante resaltar que en el momento del accidente no se encontraba bajo la supervisión de sus padres.

Por otro lado, la bicicleta del menor está siendo sometida a análisis por parte de la Policía Científica, que llevará a cabo diversas pericias, entre las cuales se incluyen estudios planimétricos. Estos análisis son fundamentales para comprender mejor las circunstancias del accidente y la velocidad a la que se desplazaba el vehículo en el momento del impacto. La atención de los investigadores ahora se centra en esclarecer por qué el niño se encontraba en la autopista sin la compañía de un adulto, un aspecto que podría ser crucial para determinar responsabilidades.

El conductor del Volkswagen Vento, un hombre de 29 años oriundo de Presidente Derqui, ha cooperado plenamente con las autoridades y permaneció en el lugar del accidente durante todo el procedimiento policial. Los informes iniciales sugieren que estaba conduciendo adecuadamente, acompañado de su esposa e hijo, cuando ocurrió la tragedia. Esta situación ha llevado a los investigadores a considerar la posibilidad de que el accidente haya sido una desafortunada fatalidad, lo que complica el panorama del caso.

La comunidad de Maquinista Savio, donde vivía Benjamín, se ha movilizado en las redes sociales para expresar su dolor y solidaridad con la familia del niño. Amigos y vecinos han compartido publicaciones en homenaje a su recuerdo y han ofrecido condolencias a sus padres. La cercanía del niño con su grupo de amigos, conocido como “Los cachorros”, ha hecho que su pérdida resuene profundamente en el barrio, dejando una huella imborrable en quienes lo conocieron. La tragedia ha encendido un debate sobre la seguridad vial y la supervisión de menores en espacios públicos, recordando la importancia de la prevención para evitar que sucesos de esta naturaleza se repitan en el futuro.