El departamento de San Rafael, en Mendoza, fue azotado por una poderosa tormenta de granizo el martes 31 de marzo, provocando serios inconvenientes en la región. A partir de las 17 horas, el fenómeno meteorológico se desató con fuerza, acumulando grandes cantidades de agua y piedras en poco tiempo. Las ráfagas de viento, junto con el granizo de considerable tamaño, causaron la caída de árboles y el colapso del servicio eléctrico en varias zonas, particularmente en áreas rurales como Las Paredes.
La tormenta, que se originó cerca de El Sosneado, se trasladó rápidamente hacia el oeste, afectando gravemente a localidades como Cuadro Benegas, Villa 25 de Mayo, Ciudad, Rama Caída, Cuadro Nacional y Cañada Seca. En estos lugares, se reportaron piedras de granizo que alcanzaron el tamaño de una mano, e incluso más grandes en algunas áreas específicas. Esta situación generó una alerta entre los vecinos, quienes se vieron sorprendidos por la intensidad del fenómeno y sus consecuencias.
Antes de la llegada del granizo, el Servicio Meteorológico Nacional (SMN) había emitido una advertencia de alerta naranja, anticipando tormentas con descargas eléctricas y granizo. Esta previsión se extendía hasta la madrugada del día siguiente, abarcando Gran Mendoza, Valle de Uco, y las zonas Este y Sur de la provincia. En San Rafael, se registraron fuertes precipitaciones, mientras que en las áreas rurales se sintió con mayor severidad el impacto de las piedras y los vientos intensos.
El SMN también informó que se esperaban tormentas de diversa magnitud durante la noche del martes y la madrugada del miércoles, con la posibilidad de acumulaciones de agua de entre 20 y 40 mm en cortos períodos. Estas condiciones climáticas se presentaron luego de un día caluroso, con temperaturas alcanzando los 35°C y una alta humedad en varios sectores de Mendoza.
A medida que avanzaba la tormenta, se anticipó un descenso en las temperaturas para el miércoles, con máximas de 26°C y mínimas de 22°C. Las condiciones meteorológicas se prevén inestables, especialmente en el noreste provincial, donde se espera nubosidad parcial y la posibilidad de nuevas precipitaciones.
El Servicio Meteorológico Nacional actualizó su alerta a amarillo para el miércoles, indicando que, aunque las tormentas continuarían, no se esperaban fenómenos tan peligrosos como los del día anterior. Sin embargo, se instó a la población mendocina a permanecer informada sobre las condiciones climáticas, ya que las lluvias fuertes podrían persistir. En su comunicado, el SMN indicó que el área podría seguir siendo afectada por tormentas de variada intensidad, con riesgo de lluvias abundantes, granizo ocasional y ráfagas que podrían superar los 60 km/h.
Para enfrentar esta situación, el SMN recomendó a los ciudadanos prestar atención a las alertas y seguir las instrucciones de seguridad. La precaución es fundamental, dado que las tormentas pueden ser impredecibles y generar daños significativos. La comunidad mendocina deberá estar atenta a la evolución del clima en los próximos días, ya que el tiempo inestable podría continuar afectando la región, con el potencial de causar más inconvenientes y riesgos para la población.



