Las autoridades de Mina Clavero y Villa Cura Brochero han intensificado las labores de búsqueda de un joven de 26 años, identificado como José Gabriel Allende, quien se encuentra desaparecido desde hace casi una semana. La familia de Allende presentó la denuncia correspondiente y ha proporcionado información sobre los lugares y las personas con las que podría haber estado antes de perderse su rastro. La preocupación por su paradero ha llevado a un despliegue significativo de recursos por parte de las fuerzas locales y de emergencias.
Desde el inicio de la búsqueda, efectivos de Bomberos Voluntarios, DUAR, ETAC y la Policía de Córdoba han trabajado de manera coordinada, sumando un total de 40 agentes en las tareas de búsqueda tanto en áreas urbanas como rurales de la región de Traslasierra. De acuerdo con los últimos reportes, Allende fue visto por última vez vistiendo un jogging negro, un buzo marrón claro con letras blancas en la espalda, gorra negra y zapatillas negras. Un nuevo operativo, supervisado por el director de la Departamental San Alberto, Víctor Guzmán, se realizó recientemente, evidenciando el compromiso de las autoridades por esclarecer la situación.
La última comunicación que tuvo la familia con Allende se registró el 22 de marzo, después de lo cual no se supo más de él. Sin embargo, mediante testimonios de personas que estuvieron con él en los momentos previos a su desaparición, se ha logrado reconstruir parte de sus movimientos. Luciana, hermana del joven, ha compartido detalles sobre su última noche, comenzando desde su salida el domingo por la tarde hacia la Plaza Centenario de Villa Cura Brochero, donde se encontraba con amigos hasta cerca de las 3 de la mañana del lunes.
En esa ocasión, Allende se comunicó con su sobrino para informarle que se dirigía a la terminal de Brochero para utilizar el baño, siendo esta la última interacción registrada antes de que se desvaneciera su rastro. Fuentes cercanas a la familia han indicado que, tras el mensaje, Allende se habría reunido con un conocido y su novia, además de un tercer joven que no pertenecía a su círculo habitual. Este grupo se habría dirigido a pie hacia Mina Clavero, pasando por un kiosco conocido en la zona.
Mientras la pareja ingresaba al local para realizar una compra, Allende permaneció en la vereda junto al individuo desconocido. En ese momento, según los relatos familiares, el joven le habría solicitado que le entregara algo. Sin embargo, cuando Allende estaba por hacerlo, fue agredido y despojado de su teléfono celular. La familia aún no tiene claridad sobre la identidad de la persona que perpetró el ataque. Luciana relató que el desconocido le dio a su hermano un envoltorio y, al intentar realizar el intercambio, fue golpeado, lo que lo llevó a caer al suelo y perder su celular.
Tras este altercado, Allende se unió nuevamente a la pareja y al joven desconocido, y juntos comenzaron a caminar hacia la casa de este último con el objetivo de cargar el teléfono de Allende y comunicarse con el supuesto ladrón para intentar recuperar su dispositivo. Según la información recabada, el grupo se dirigió a una vivienda cercana al centro de salud de la plazoleta Merlo, donde se habría coordinado un encuentro para la devolución del celular. Sin embargo, la situación se tornó confusa, ya que el joven que estaba con la novia decidió regresar, dejando a Allende y al desconocido en el trayecto.
La familia y amigos de Allende continúan esperando noticias sobre su paradero, mientras las autoridades mantienen su compromiso en la búsqueda. La comunidad se ha movilizado para colaborar con la búsqueda, manifestando su preocupación y solidaridad ante la desaparición del joven. Se hace un llamado a cualquier persona que tenga información relevante sobre este caso a que se comunique con las autoridades, ya que cada dato puede ser clave para resolver esta inquietante situación y traer de regreso a José Gabriel Allende a su hogar.



