En marzo de 2026, Perú experimentó un aumento significativo en su índice de precios al consumidor (IPC), con un incremento del 2,13% a nivel nacional. En Lima Metropolitana, la cifra fue aún más pronunciada, alcanzando un 2,38%, lo que marca la cifra más alta de inflación mensual en la capital en más de tres décadas. Esta información fue proporcionada por el Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI), que alertó sobre el impacto de esta situación en la economía local.
La inflación anual, que se mide desde abril de 2025, se situó en un 3,38% a nivel nacional y en un 3,80% en Lima, lo que indica una tendencia al alza en los precios que podría afectar el poder adquisitivo de los ciudadanos. El jefe del INEI, Gaspar Morán, atribuyó el incremento mensual principalmente al aumento de costos en el sector transporte, impulsado por los precios más altos del gas licuado de petróleo, petróleo crudo y gasohol. Este contexto ha generado un efecto dominó en los precios de los pasajes de transporte público, como ómnibus, microbuses y taxis.
Una de las causas subyacentes de este aumento en los precios de los combustibles es la escasez provocada por la ruptura de un gasoducto en el yacimiento de gas natural de Camisea, ubicado en el sur del país. Este problema de infraestructura se ha visto agravado por el aumento de los precios internacionales de los combustibles, en parte debido a las tensiones geopolíticas en la región del estrecho de Ormuz, donde se han registrado conflictos en Irán. Esta combinación de factores ha contribuido a la situación inflacionaria actual.
El análisis del IPC en marzo revela que el transporte tuvo un efecto particularmente fuerte, incrementándose un 7,86%. Además, otros sectores como alimentos y bebidas no alcohólicas (2,96%), educación (2,89%) y alojamiento, agua, electricidad y otros combustibles (1,21%) también mostraron aumentos significativos. Sin embargo, se reportó una ligera disminución en el sector de comunicaciones, que registró una baja del 1,79%, aunque este fue un caso aislado en un panorama de inflación generalizada.
Es importante mencionar que el índice de precios al por mayor también se vio afectado, con un aumento del 3,11% respecto a febrero de 2026. Este incremento se sustentó en la subida de los precios de productos nacionales y bienes importados, tanto manufacturados como agropecuarios. La combinación de factores internos y externos está generando un clima de incertidumbre en la economía peruana.
En el caso específico de Lima, donde habita más de un tercio de la población peruana, el IPC alcanzó un 2,38%, representando una variación acumulada del 3,19% en lo que va del año. La presión en los precios en esta región capitalina se ha visto impulsada por aumentos en el transporte (9,06%), alimentos y bebidas no alcohólicas (3,24%) y educación (2,93%). Por otro lado, las divisiones que presentaron disminuciones en sus precios fueron comunicaciones y bebidas alcohólicas, tabaco y estupefacientes, con caídas del 1,85% y 0,08%, respectivamente.
Finalmente, la inflación subyacente, que excluye alimentos y energía, también mostró un aumento, alcanzando un 2,07% en Lima Metropolitana durante marzo. Este crecimiento refleja una presión inflacionaria que podría continuar afectando la economía en los próximos meses, lo que genera preocupación entre analistas y ciudadanos por el impacto en el costo de vida y en la estabilidad económica del país.



