El incendio de la Sierra Oeste de Madrid afronta este miércoles una jornada decisiva para evitar nuevas reactivaciones y avanzar hacia su estabilización. La evolución durante la noche fue positiva, aunque las autoridades mantienen un alto nivel de alerta por las condiciones meteorológicas, en el marco de una ola de calor que podría complicar las tareas de extinción.

El consejero de Medio Ambiente, Agricultura e Interior de la Comunidad de Madrid, Carlos Novillo, siguió la situación desde el puesto de mando avanzado instalado en Navalcarnero. Según explicó, el operativo pasó el martes a una fase de ataque para frenar el avance por el flanco norte, mientras que durante esta jornada se concentró en la vigilancia y la liquidación de puntos calientes.

Novillo destacó además el trabajo nocturno de los drones de los Bomberos de la Comunidad de Madrid, que permitieron analizar el terreno, localizar focos calientes y establecer prioridades para los equipos. La jornada está condicionada por un riesgo meteorológico extremo y por la necesidad de conservar el perímetro de un incendio que afecta a unas 29.000 hectáreas en la región, con el objetivo de alcanzar la estabilización y avanzar progresivamente hacia la normalidad.