En un insólito y trágico suceso en la localidad de City Bell, partido de La Plata, una mujer de 50 años, identificada como María de los Ángeles Vidal, intentó usurpar una vivienda y se topó con un hallazgo que transformó su intención en horror. Al ingresar a la propiedad, ubicada entre las calles 473 bis y 14B, se encontró con un cadáver en un estado de descomposición avanzado, lo que generó una rápida reacción de las autoridades policiales y conmoción en la comunidad.

La mujer, al observar la fachada de la casa, que presentaba signos evidentes de abandono, decidió forzar la puerta principal con la convicción de que el lugar estaba deshabitado. Lo que inicialmente parecía una oportunidad para adueñarse de la vivienda se convirtió en un macabro descubrimiento: el cuerpo sin vida de Jorge Alberto Quintanilla, un jubilado de 76 años, que había estado fallecido durante varios meses. Según el relato de la denunciante, el cadáver se hallaba en una posición fetal, junto a una cama en una de las habitaciones, y el estado de putrefacción era tan severo que los huesos estaban expuestos.

Tras el alarmante hallazgo, María de los Ángeles Vidal se dirigió a la Comisaría Décima para realizar la denuncia correspondiente. La policía, al llegar al lugar, preservó la escena del crimen y comenzó a investigar las circunstancias del deceso. La identificación de la víctima se facilitó gracias a una factura de servicios encontrada en las cercanías de la vivienda, lo que permitió a los efectivos confirmar que el hombre había estado viviendo solo y sin familiares cercanos.

Los vecinos del barrio también aportaron información valiosa durante las entrevistas realizadas por el personal policial. Indicaron que no habían visto a Quintanilla en aproximadamente seis meses y que la propiedad había mostrado signos de abandono progresivo. Esto generó la impresión de que el jubilado había estado solo y sin contacto con el exterior durante un largo período, lo que plantea interrogantes sobre su situación personal y el motivo de su aislamiento.

El caso, ahora bajo la jurisdicción de la Unidad Funcional de Instrucción y Juicio (UFIJ) Nº 17, ha sido caratulado como “averiguación de causales de muerte”. Peritos de la Policía Científica se han presentado en el lugar para recolectar evidencia y realizar las primeras pericias que puedan esclarecer las circunstancias del fallecimiento. Las primeras investigaciones no hallaron signos de ingreso forzado ni otros accesos violentados, lo que sugiere que la muerte podría haber sido resultado de causas naturales o accidentales.

El cuerpo de Jorge Alberto Quintanilla fue trasladado a la morgue judicial donde se llevará a cabo la autopsia, destinada a determinar la causa exacta de su fallecimiento. Este caso resalta la preocupación sobre la soledad y el abandono que pueden afectar a personas mayores, así como también la necesidad de una mayor atención y cuidado hacia aquellos que viven en situaciones de vulnerabilidad. La comunidad ahora espera respuestas sobre la trágica historia que rodea a este jubilado, cuya vida terminó en circunstancias tan desgarradoras y solitarias.