En las primeras horas del sábado, un violento temporal sacudió la provincia de Santa Fe, dejando a su paso una estela de destrucción en múltiples localidades. Las ráfagas de viento, que superaron los 150 kilómetros por hora, causaron daños significativos, especialmente en áreas como Montes de Oca, Bombal y Bouquet. Este fenómeno climático no solo afectó la infraestructura local, sino que también puso en jaque la seguridad de los habitantes, quienes se vieron obligados a enfrentar una situación de emergencia en medio de la tormenta.
Los daños en el tendido eléctrico fueron severos, con la Cooperativa Eléctrica de Armstrong reportando múltiples cortes de luz producto de la caída de postes de media tensión y la destrucción de cables. Esta situación dejó a extensas zonas de la región sin suministro eléctrico y sin servicios de comunicación, lo que complicó aún más la respuesta ante el desastre. En localidades como Montes de Oca y Bombal, la fuerza del viento arrasó con techos y derribó árboles de gran porte, lo que obligó a los Bomberos Voluntarios y a los equipos de Protección Civil a estar en estado de alerta constante para atender las emergencias que surgían a cada instante.
Uno de los puntos más afectados fue una planta de acopio en Bombal, donde las estructuras diseñadas para el manejo de cereales no resistieron la furia del viento. Las imágenes compartidas por el senador Pablo Verdecchia muestran la magnitud de los destrozos en galpones y silos, lo que repercute negativamente en la actividad agroindustrial de la provincia. Este tipo de incidentes no solo representan pérdidas económicas, sino que también ponen en riesgo la cadena de suministro de productos esenciales para la región.
Ante esta situación crítica, la Comuna de Bombal emitió un comunicado solicitando a la población que permaneciera en sus hogares. Las autoridades advirtieron sobre la peligrosidad de la situación, destacando que la presencia de árboles caídos y cables eléctricos en las calles representa un grave riesgo para la seguridad de los vecinos. En respuesta a la emergencia, bomberos de cinco localidades cercanas se unieron en las labores de limpieza y asistencia a los damnificados, mientras que los equipos de Protección Civil y Seguridad Vial monitoreaban las zonas más afectadas.
El caos no se limitó a las localidades mencionadas, ya que en la Autopista Rosario-Córdoba, dos camiones de gran porte volcaron debido a los intensos vientos laterales. Los conductores de estos vehículos fueron rescatados por los Bomberos Voluntarios y trasladados a un hospital con diversas heridas, lo que evidencia la gravedad de la situación en las rutas. Horas más tarde, un accidente que involucró a un colectivo de larga distancia obligó a desplegar un amplio operativo de seguridad vial y a implementar restricciones en el tránsito por el tramo afectado.
El impacto del temporal también se sintió en la zona rural, especialmente entre Tortugas, Las Parejas y Armstrong. Allí, las estructuras agrícolas y los galpones sufrieron daños considerables, con pérdidas significativas para los sectores productivos debido a la destrucción de maquinaria y cercos. En este contexto, las autoridades provinciales están evaluando la posibilidad de declarar la emergencia en las áreas más perjudicadas por el fenómeno, lo que podría habilitar mayores recursos para la recuperación.
El intendente Carlos Gabbi confirmó que al menos cinco viviendas han quedado completamente desprovistas de techos, lo que resalta la gravedad del impacto del temporal. Mientras los equipos de emergencia continúan trabajando incansablemente para restablecer los servicios básicos y normalizar la circulación por las rutas y caminos rurales, la población se enfrenta a un panorama complicado que requerirá tiempo y esfuerzo para superar la crisis generada por este devastador evento climático.



