El piloto español Fernando Alonso, quien compite para el equipo Aston Martin, ha expresado su opinión sobre las condiciones que enfrentarán en el Gran Premio de Miami. A pesar de la posibilidad de lluvia, Alonso afirmó que esto no alterará su enfoque para la carrera. Sin embargo, destacó una inquietud significativa: la falta de pruebas privadas con Pirelli, que solo Ferrari ha podido realizar con neumáticos de lluvia. Esta situación, según Alonso, limita las oportunidades de su equipo para prepararse adecuadamente ante un clima adverso.
Durante una entrevista con DAZN, el asturiano comentó sobre la incertidumbre que enfrentan tanto en condiciones secas como húmedas. "No va a cambiar nada si es en mojado o en seco", enfatizó. A pesar de la posibilidad de que las condiciones climáticas puedan cambiar, el piloto se mostró escéptico respecto al ritmo de su vehículo. "Creo que no tenemos ritmo ni en mojado ni en seco", aseguró, refiriéndose a la necesidad de aprovechar cualquier eventualidad en la carrera, pero reconociendo que su equipo no ha tenido las mismas oportunidades de test que otros, como Ferrari.
La falta de pruebas en condiciones de lluvia es un tema recurrente en la Fórmula 1, y Alonso no dudó en señalar que su equipo deberá aprender sobre la marcha si las condiciones se tornan complicadas. "Si llueve, haremos el test que Ferrari ya hizo", comentó con un tono de frustración. Esta situación resalta una de las desigualdades dentro de la competición, donde algunas escuderías tienen acceso a recursos que les permiten desarrollar mejor el rendimiento de sus vehículos antes de cada carrera.
En otro aspecto de su análisis, Alonso se refirió a un problema técnico que ha estado afectando su rendimiento: la caja de cambios. El piloto describió que ha experimentado dificultades con el cambio de marchas, que se ha vuelto "tremendamente lento y agresivo". Esta situación le ha generado inconvenientes en varias curvas, lo que podría complicar significativamente su desempeño en la carrera. "Si mañana llueve y el cambio no está limpio, será una carrera difícil", anticipó, subrayando la importancia de que el sistema funcione correctamente en condiciones desafiantes.
Alonso también reflexionó sobre su ritmo durante las vueltas, reconociendo que gran parte de su desempeño se debe a factores externos. "En la última vuelta, perdí medio segundo por los cambios de marcha", explicó. A pesar de esta penalización, el piloto se mostró optimista y consciente de que, aun estando a un segundo del líder, cualquier mejora en la mecánica podría marcar la diferencia. Sin embargo, reconoció que no hay marcha que pueda recuperar el tiempo perdido en el trazado.
Finalmente, Alonso hizo hincapié en que, a pesar de los problemas con la caja de cambios, su equipo no ha experimentado vibraciones ni riesgos de fiabilidad. "Hemos mejorado en ese aspecto y deberíamos completar la carrera sin contratiempos", afirmó. Con la esperanza de que el rendimiento del coche se mantenga estable, el bicampeón del mundo espera que las condiciones le permitan demostrar su potencial en el circuito de Miami, sin las complicaciones que surgen de la falta de pruebas adecuadas. La carrera, programada para el próximo domingo, promete ser un desafío tanto para él como para su equipo, que se enfrenta a un panorama competitivo complicado.



