Felipe VI reapareció este lunes en Palma de Mallorca, en un contexto marcado por la crisis migratoria que atraviesa Ceuta. El Rey se trasladó hasta el Puerto de Portopí para reencontrarse con la tripulación del Aifos, el velero de la Armada con el que participa cada verano en la Copa del Rey MAPFRE.
La llegada del monarca generó atención por una particularidad: condujo personalmente su vehículo y lo estacionó cerca de la embarcación, en lugar de utilizar la zona habitual, ubicada a mayor distancia. En el puerto, saludó a los integrantes de la tripulación y mantuvo un breve encuentro con ellos antes de retirarse del recinto para regresar al Palacio de Marivent.
Más tarde, Felipe VI volvió a Portopí y finalmente embarcó junto con el resto del equipo para salir a navegar. La actividad forma parte de la preparación habitual para las regatas de la Copa del Rey MAPFRE, competencia en la que el Rey participa cada verano desde Mallorca. Su presencia pública se produjo así mientras la actualidad nacional está atravesada por la situación migratoria en Ceuta.



