Un insólito operativo policial se llevó a cabo en la tarde de este miércoles en una clínica situada en el barrio Abasto de Rosario, propiedad de Gabriel Dobkin, quien se desempeña como presidente de la Delegación de Asociaciones Israelitas Argentinas (DAIA) en la región. La situación se desencadenó cuando un envío no solicitado a la clínica despertó sospechas, lo que llevó a las autoridades a actuar rápidamente. A través de un servicio de mensajería, llegó un paquete que, tras ser inspeccionado por la brigada de explosivos de la Unidad Regional II, reveló contener una sustancia extraña que fue detonada de manera controlada para evitar cualquier riesgo.

El descubrimiento ocurrió en Paraguay al 2000, donde se recibió una caja que contenía un paquete de cigarrillos de la marca Phillips Morris, envuelto con cinta transparente y que pesaba más de lo habitual. Ante la sorpresa de no haber solicitado tal envío, se decidió notificar a la Policía para determinar el contenido del paquete. Con la llegada de los agentes, se utilizó un perro detector que, en dos ocasiones, indicó la presencia de explosivos, lo que aumentó la gravedad de la situación y la necesidad de actuar con cautela.

En respuesta a la alerta, los efectivos policiales excavaron una fosa en el patio trasero del establecimiento y procedieron a realizar una detonación controlada de la sustancia sospechosa. Durante el operativo, se estableció un cordón de seguridad en la cuadra, con la colaboración de la brigada motorizada, y se restringió el tráfico en la intersección de Paraguay e Ituzaingó. Esta medida generó incertidumbre entre los familiares de pacientes que esperaban ingresar a la clínica en el horario de visitas, quienes no podían acceder a la zona afectada por el operativo.

Desde la unidad fiscal de Flagrancia del Ministerio Público de la Acusación se ordenó la recolección de testimonios, la revisión de las grabaciones de cámaras de seguridad y diversas pericias para esclarecer el incidente. La naturaleza del paquete y el contexto del ataque han suscitado preocupación entre la comunidad judía y las autoridades locales, dado el creciente número de actos antisemitas en el país en los últimos tiempos.

Este episodio se produce en un ambiente de alarma tras un ataque reciente con una bomba molotov contra un centro comunitario judío en La Plata, que había llevado a la DAIA Rosario a expresar su más contundente repudio. En un comunicado a través de su cuenta de Instagram, la organización enfatizó la gravedad de estos actos de odio, que no solo afectan a la comunidad judía, sino que amenazan los pilares de convivencia y democracia en la sociedad.

Las autoridades de la DAIA instaron a la justicia a actuar con rapidez y a sancionar a los responsables de estos actos, subrayando que la impunidad no debe ser una opción. En su mensaje, resaltaron que cada acto de antisemitismo que queda sin respuesta envía un mensaje de tolerancia hacia el odio. La necesidad de una respuesta firme por parte del Estado es crucial para demostrar que la sociedad no está dispuesta a retroceder frente a la violencia y el odio. Para prevenir que situaciones similares se repitan, es esencial que haya una acción decidida y justicia efectiva.